Por: Cartas de los lectores

El Nogal y los Cifuentes

En desarrollo de la información contenida en la edición dominical del diario No.35.506 del pasado domingo, nos permitimos informarles que la Corporación Club El Nogal procedió desde el 24 de febrero del presente año a la suspensión en todos sus derechos sociales a las acciones No. 0330 y 2271 correspondientes a las empresas Disercon S.A. y Unión de Constructores S.A., respectivamente, una vez conocida la información oficial y que apareció en los medios de comunicación nacionales e internacionales sobre su comportamiento penal.

Además les informamos que actualmente se adelantan los procedimientos internos de carácter estatutario para proceder a la destitución de las mencionadas acciones. 

Julio César Ortiz. Presidente, Junta Directiva. Hernando Gómez Pardo. Gerente General. Club El Nogal.

Corrupción en Caldas 

Destaco el interés de su periódico por los temas que agobian nuestra sociedad, en particular la corrupción de mi departamento de Caldas.

Mi Departamento, como Colombia, vive una gran depresión moral. La falta de actuación tradicional de los organismos de control, desesperan a nuestras gentes, que, por muchos medios, entre ellos el diario local La Patria y la Corporación Cívica, han denunciado desde hace meses la ruptura de la confianza que el gobernador Mario Aristizábal ha creado en la opinión, debido a repetidos actos denunciados sobre malos manejos en la Licorera de Caldas, compra masiva e irregular de vehículos; presumiblemente violando el estatuto de contratación, abusó del Fondo Mixto y de los derechos que al Departamento le corresponden, por la concesión del chance para su precario presupuesto al sistema de salud, en más de 20 mil millones de pesos.

La opinión llegó al desespero, ante el intento precipitado en días pasados del gobernador de modificar, a las volandas, mediante convocatorias de sesiones en fin de semana y en horas nocturnas de la honorable Asamblea, para buscar, mediante ordenanza, beneficios propios a su desafuero de poder, procurando el derecho a elegir un distribuidor único nacional de Licores de Caldas, su único exportador y, más sorprendente, único comerciante habilitado para introducción de licores extranjeros en el territorio caldense, a espaldas de la industria licorera de Caldas que es empresa industrial y comercial del Estado desde hace varias décadas constituida para tal fin. Este intento fue frustrado ante la masiva oposición de los principales dirigentes políticos, cívicos y periodísticos de Caldas.

Al ser suspendido por la Contraloría General de la República, por obstruir las investigaciones que el ente adelanta en su contra, atendiendo las quejas de los ciudadanos, y precisamente la veeduría ciudadana con mayor precisión, proveniente de la Corporación Cívica de Caldas y el periódico La Patria, el gobernador Aristizábal y el señor Adolfo Mejía, gerente de EDSA, han emprendido una insólita campaña tendiente a ubicar los males de que se les acusan en mi gobierno, para desinformar a la opinión, conducta propia de quienes intentan disipar la atención al verse señalados e investigados por sus conductas supuestamente delincuenciales.

El problema del chance que trata de agitar ahora en forma alevosa y malintencionada en mi contra el gobernador Aristizábal para distorsionar la opinión, es bien conocido por él, pues tuvo parte en negocios de algunos de los principales socios de la empresa de chance, y su hermano Julián fue miembro de la junta de EDSA, empresa departamental administradora de los negocios de los juegos de suerte y de azar. En su condición de secretario de Hacienda de mi gobierno, supervisó el proceso licitatorio que me correspondió adelantar en el año 2006 al periodo quinquenal que la ley estableció, plazo máximo para las concesiones en chance, renovable solo mediante licitación pública como efectivamente se cumplió. Es muy sorprendente que el gobernador Aristizábal venga a hacer ahora afirmaciones sobre hechos sucedidos hace más de cuatro años, cuando los últimos meses de mi equipo de gobierno fueron empleados en un estricto informe de empalme con información de todos los proyectos, estados financieros, logros y obras en curso como el caso del aeropuerto Palestina, que en mi administración se continuó con la convicción propia y de toda la diligencia caldense, incluido el señor gobernador electo de ese entonces, por considerarla un proyecto vital para el futuro de Caldas y buena parte del occidente colombiano.

La opinión pública caldense es testigo del compromiso que cumplí con mi departamento como gobernador en el periodo 2004–2007, dominado por un ejercicio diáfano, de estricto respeto al patrimonio público, bien conocido por quienes han observado mi larga trayectoria al servicio del país.

Es cierto que asesoro a la señora contralora general de la República, Dra. Sandra Morelli Rico, gracias a su invitación, de la cual me siento honrado, porque la conozco, y soy testigo de la forma creciente como el país la reconoce, por su profundo sentido de la función fiscalizadora que en buena hora el país ha puesto en sus manos, por su valor civil, honestidad incontrastable y su profunda formación académica, valores estos que le garantizan al país la vigencia al pleno ejercicio del proceso de control fiscal en Colombia, superando innumerables resistencias, con la convicción de prestar el mejor servicio al Estado colombiano y a nuestra democracia.

Al designarme como parte de su equipo asesor, seguramente tuvo en cuenta mi trayectoria y mi hoja de vida tal como bien los pudo calificar el Honorable Consejo de Estado al presentarme como su candidato a Contralor General de la República, en la terna presentada al Congreso por las altas Cortes en el año 2003. 

Emilio Echeverri Mejía. Bogotá.

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