Notas de buhardilla

El país capaz de todo lo malo

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Hasta en los más inesperados escenarios empieza a notarse el intento de las ultraderechas de echar para atrás conquistas importantes en la defensa de las libertades públicas y de la paz.

Así lo confirmó el conato que fracasó en la Corte Constitucional de limitar el aborto a embarazos que no superen 24 semanas de gestación, con el que casi se derrumba la Sentencia C-355 de 2006 de la misma corporación, que autorizó el aborto sin ninguna restricción en tres casos: malformación del feto, peligro para la madre y violación. La noticia es agridulce, porque si bien la Corte por mayoría derrotó la retardataria ponencia que limitaba el aborto dizque para proteger la población discapacitada, de nuevo dejó abierta las puertas para que el tema sea definido en el Congreso, lo cual es peligroso, pues allá también soplan vientos oscurantistas.

Si el Congreso, liderado por Ernesto Macías, mañana se ocupase de legislar si los abortos autorizados en los tres eventos definidos por la Corte Constitucional deben limitarse a quienes no tengan más de 24 semanas de embarazo, no sería extraño que ese esperpento totalitario termine siendo aprobado con el beneplácito del gobierno de Álvaro Uribe presidido por Iván Duque. Para eso estarán dispuestas las alianzas del Centro Democrático, Cambio Radical, el Partido Conservador y uno que otro camaleón de las demás colectividades, los cuales contarán con los aplausos de los jerarcas católicos que todavía anhelan revivir la Constitución confesional de Núñez y Caro.

Pero no solo en los salvamentos de voto del tribunal constitucional se deslizan imposturas represivas, sino también en varios proyectos que caminan en el Congreso. En primer término, la ampliación inconstitucional de los períodos de alcaldes y gobernadores, disfrazada con el cuento de que hay que hacer coincidir todas las elecciones para ahorrar recursos. Falso. Detrás de esa maniobra se esconde la estrategia encaminada a conservar los actuales poderes regionales. Sí, la cosa es clara, la preocupación no es unificar los períodos ni ahorrar dinero, sino garantizar que continúen los mismos alcaldes y gobernadores que ya están matriculados con ciertos candidatos presidenciales. Por eso en las últimas horas el “presidente eterno”, preocupado porque la prórroga de pronto no sea aprobada, ha salido con el disparate de la reelección inmediata de alcaldes y gobernadores. Con cara o sello siempre ganaría.

Y como para que no quede duda alguna de para donde va todo esto, la reforma a la justicia aprobada en la Comisión Primera del Senado, con la que se pretende mejorar el sistema judicial, también es otra gran mentira del Gobierno y de los partidos que promueven otros proyectos en el mismo sentido. De nuevo aliados el Centro Democrático y Cambio Radical están interesados en que se apruebe la perniciosa propuesta para que sea el presidente quien nombre al fiscal, y ya hasta hay quienes candidatizan al exmagistrado Marcos Velilla para tan importante cargo, a quien el segundo gobierno de Uribe no pudo hacerlo fiscal. Y para que no se alboroten las altas cortes, deambula la propuesta de ampliar el periodo de ocho a 12 años aplicable en principio para los magistrados nombrados en el futuro, pero ya llegará en el penúltimo debate un parlamentario con un articulito pidiendo que esa ampliación rija para los actuales togados. Con eso todos quedarán prorrogados y felices, menos el pueblo. Así lo hicieron hace unos años y ya se sabe en qué terminó esa aventura.

Y para cerrar con broche de oro, el Centro Democrático y Cambio Radical iniciaron el saboteo al proceso de paz con un primer proyecto para crear una sala especial para militares, el cual se ha fortalecido con la otra propuesta uribista de que ni la Comisión de la Verdad, ni la Unidad para la Búsqueda de Personas Desaparecidas, ni la JEP puedan acceder a información reservada de otras dependencias del Estado. Con razón no es extraño que también ya esté en curso otro proyecto para desvertebrar la ley de tierras y de víctimas, adivinen patrocinado por quién: por supuesto que también por el Centro Democrático.

Adenda. ¡Ni un paso atrás, Jennifer Pedraza! No están solos los estudiantes que protestan y marchan por la educación pública.

notasdebuhardilla@hotmail.com

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