Por: Óscar Alarcón
Macrolingotes

El papa Francisco y López Trujillo

Todavía se escuchan los ecos de la visita del papa Francisco, el primer latinoamericano en llegar a la silla de san Pedro. Paradójicamente, su pontificado se dio después de la muerte de Alfonso López Trujillo, colombiano, quien se le opuso en el cónclave anterior a su elección, cuando resultó electo Benedicto XVI en el 2005. Quién sabe cuál habría sido la suerte de Bergoglio de haber vivido nuestro compatriota.

López Trujillo hizo parte del sector más reaccionario de la Iglesia católica desde los años en que dirigió la Conferencia Episcopal Latinoamericana de Puebla (México), en 1979, cuando en ese evento se enfrentó a la llamada teología de la liberación. El cardenal colombiano mantuvo su liderazgo en el pontificado de Juan Pablo II y en el cónclave que eligió a Benedicto XVI se convirtió en su jefe de debate. Entonces existía la aspiración, en algunos sectores de la Iglesia, de que un latinoamericano llegara al papado, pero López Trujillo hizo parte de un sector que propugnaba porque se eligiera a quien había señalado el pontífice fallecido y quien fue su mano derecha (en todos los aspectos).

López Trujillo comenzó a trabajar a sus “paisanos” latinoamericanos. En la segunda votación del cónclave, Ratzinger obtuvo 61 votos y Bergoglio, 35. Luego ambos subieron, 72 a 40. En la cuarta y definitiva votación, el alemán alcanzó una mayoría suficiente de 84 contra 26 del argentino. Al término del cónclave, el cardenal belga Godfried Danneels, el único que lamentó en público la elección de Ratzinger, pronunció una frase que luego cobraría significado: “Aún no ha llegado el momento de elegir un papa latinoamericano”.

Tras la renuncia de Benedicto XVI y la muerte de López Trujillo, Bergoglio sería el primer latinoamericano en llegar al pontificado.

Los López son así. Por eso hay dos aspirantes a ser presidentes de Colombia.

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