Por: Julio Carrizosa Umaña

El papa, la ecología integral, la paz y Colombia

La encíclica Laudato Si, en la que explica qué es la ecología integral, y la exhortación Evangelii Gaudium, en donde describe qué es la paz social, parecen escritas con Colombia en un rincón de la mente del papa.

Así lo sentimos los colombianos cuando las leemos, subrayando continuamente soluciones a nuestras inquietudes, encontrando respuestas profundas a nuestras angustias.

En Evangelii Gaudium, Francisco presenta cuatro principios “para avanzar en la construcción de un pueblo en paz”. Estos son: “la unidad prevalece sobre el conflicto”, “la realidad es más importante que la idea”, “el todo es superior a la parte” y “el tiempo es superior al espacio”. Cada uno de ellos aporta elementos para disminuir la importancia de los obstáculos que hoy se levantan en contra del proceso de paz en nuestro país.

En Laudato Si, Francisco dedica el capítulo cuarto a explicar los aspectos de “una ecología integral que incorpore claramente las dimensiones humanas y sociales”. Y al iniciar su descripción escribe: “No hay dos crisis separadas, una ambiental y otra social, sino una sola y compleja crisis socioambiental. Las líneas para la solución requieren una aproximación integral para combatir la pobreza, para devolver la dignidad a los excluidos y simultáneamente para cuidar la naturaleza”.

Durante setenta años nos hemos dedicado a agudizar el conflicto para obtener una victoria total sobre los que pensaban diferente: los dos conjuntos teóricos que se enfrentaron, la extrema derecha y la extrema izquierda, eran coherentes con esa posición colectiva. Ambos modelos político-económicos también insisten todavía en que sus ideas pueden funcionar en cualquier realidad territorial y enfocan sus esfuerzos en solucionar los problemas socioeconómicos de partes separadas de la sociedad.

En los años que han pasado, las corrientes principales del pensamiento político y económico colombiano han coincidido en que no es importante conocer la realidad de la ecología del país y en que el manejo ambiental no tiene nada que ver con los problemas sociales y económicos del país. Para afirmar esto, ambas corrientes insisten en que el país es riquísimo en recursos naturales y olvidan la complejidad física y biológica, su diversidad y su estado de deterioro.

Ojalá en la visita del papa todos nos pongamos de acuerdo por lo menos en uno de los principios pastorales, el que dice que “el tiempo es superior al espacio”, y recordemos que hay momentos vitales que no deben perderse.

* Miembro de La Paz Querida.

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Julio Carrizosa Umaña

¿Para qué la universidad pública? I

Alternativas Reales al Glifosato

Vivir bien en la frontera