Por: Alberto López de Mesa

El partido de la rosa

En el alevoso vídeo en el que Iván Márquez anuncia el retorno a las armas lo acompañan veinte troperos entre los que se destacan El Paisa, Iván el Loco, Romaña y Jesús Santrich, todos con camuflaje de distinta confección porque no fueron dotados por una comandancia sino rebuscados por cada cual para la foto. Ostentan fusiles y metralletas como comprados en el mercado negro de San Victorino, con los que causarán daño a civiles inermes, pero con los que no intimidarían a un ejército regular que los vería como una bandola montés, un convoy tardío de una guerra terminada.

Obviamente la declaración de volver a guerrear por parte de quien fuera uno de los principales negociadores y firmantes de los Acuerdos de La Habana tiene un significado horrendo para la imagen nacional e internacional del proceso de paz con las FARC, pese a que las disidencias son a lo sumo el 12 % y la mayoría que se acogió a los acuerdos, entregó las armas y son consecuentes con lo pactado en La Habana, labora en sus respectivas regiones con un empeño maravilloso por la vida en paz. Por eso la nefasta declaración de Iván Márquez nos entristece y nos preocupa a los que de corazón y de conciencia añoramos un país sin guerrillas y alegra y favorece a los que hacen política con la guerra o viven de ella.

Desde siempre me dio mala espina que hubiesen llamado FARC al naciente partido político con el que los ex combatientes desmovilizados participarían de la democracia acogidos por la sociedad civil colombiana, Rodrigo Londoño declara que “se dejó convencer de Iván Marquez de usar el mismo nombre..” con la forzada reinterpretación de la sigla: Fuerza Alternativa y Revolucionaria del Común. El acrónimo demuestra la no superación de los paradigmas guerrilleros, la incapacidad de reinventarse la existencia congruente con las nuevas ideologías, las nuevas realidades.

Rodrigo Londoño debe apurarse a solicitar al CNE el cambio de nombre del partido, ojalá antes de las elecciones del 27 de octubre, porque sin lugar a dudas el uribismo va a aprovechar la estupidez de Iván Márquez y el tema de sus candidatos en todos los municipios será la desaprobación de los acuerdos y mano dura contra los desmovilizados, en adelante todo lo que huela a FARC será asociado con bandidaje.

Les propongo que usen el nombre “Partido de la Rosa” aludiendo al logotipo, es un nombre poético y no ideológico como conviene en este milenio, en el que el vanguardismo acoge la diversidad de culturas, de géneros, de ciudadanías; la rosa representa el amor que es el resultado sublime de la paz, representa la naturaleza con la que estamos obligados a proteger. Con ese nombre se entablaría una rotunda diferencia con los disidentes guerreristas, los cuales seguirán usando la desprestigiada, caduca y perseguida sigla FARC.

Es perentorio mostrar la voluntad de paz y el verdadero compromiso con la construcción de un nuevo país, de los excombatientes acogidos a los acuerdos. No nos confiemos en que la mayoría de los colombianos vamos por la paz, No. Lo cierto es que los que se oponen a los acuerdos ganaron el plebiscito, lo cierto es que 11 millones votaron por Iván Duque, el presidente del Centro Democrático, partido del uribismo, es decir partidarios de la guerra. Los jóvenes que en las regiones sin presencia del estado ingresan a las filas de los ejércitos del nuevo paramilitarismo o de los narcotraficantes o del ELN y de las disidencias de las FARC, terminan interiorizado la guerra como una forma de vida.

No nos engañemos, en Colombia mucha gente va por la guerra, ya porque la practica y la mayoría porque la aceptan. El día que se publicó el vídeo de Márquez la expresión en las tiendas, en las puertas de las iglesias, en las redes sociales era: “Mano dura contra esos hps.” Y peor: “Acabemos con los bandidos izquierdistas”

El partido de la Rosa, ahora más que nunca debe mostrar su amor a la patria con acciones propositivas, esquivando la afrenta de la ultraderecha, pero posicionando el diálogo, el respeto a las diferencias y el pacifismo como la nueva forma de lucha por un mejor país.

La bandola de Iván Márquez, El Paisa, Romaña y el charlatán Santrich, está confundida creyendo que el ELN con lo que ha incursionado en el narcotráfico va a permitir que una parranda de vejetes vengan a liderarlos. En realidad, en el vídeo se les vio el desamparo y la languidez militar, eligieron el rumbo equivocado porque primaron sus asuntos personales con la justicia que su responsabilidad con la paz del país. Morirán en su ley.

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2019-09-03T14:26:32-05:00

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El partido de la rosa

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