Por: Alvaro Forero Tascón

El peor error que puede cometer un líder

AHORA QUE CON OCASIÓN DE LOS escándalos de corrupción y la falta de cumplimiento de promesas electorales, el país está buscando explicaciones, sirve analizar las opiniones de expertos sobre ¿cuál es el peor error que puede cometer un líder?, publicadas por Harvard Business Review.

Bill George, profesor de la escuela de negocios de Harvard plantea que el peor error es poner el interés del líder por encima del de su institución, o en este caso, su país. Cita a Peter Drucker, quien sostenía que liderazgo es responsabilidad, por lo que velar por los intereses propios en lugar de los de los seguidores es de irresponsables. Evan Wittenberg, jefe de desarrollo de liderazgo global de Google, sostiene que el peor error de un líder es traicionar la confianza de los seguidores, porque ésta es la esencia de la relación y cuando se quiebra, lo demás importa poco. Ellen Langer, profesora de la Universidad de Harvard plantea que el peor error es tener certeza plena, porque las cosas están en cambio permanente y cuando se confunde la estabilidad de la visión con la de la situación que se está evaluando se actúa como si se tuviera pleno conocimiento, y cuando eso sucede se deja de poner atención. Como las cosas cambian, la regla debe ser la incertidumbre y el líder debe aprender a aprovechar el poder de la incertidumbre.

Andrew Pettigrew, profesor de la Universidad de Oxford, opina que el peor error de un líder, y el que se descubre más rápidamente, es no encarnar los valores que predica. Gianpiero Petriglieri, profesor de comportamiento organizacional de Insead, conceptúa que el peor error de un líder es estar tan enamorado de su visión que pierde la capacidad de autoduda, lo que ocurre cuando la pasión del líder, que es indispensable, se convierte en obsesión por la consecución de un resultado. Eso hace al líder vulnerable porque pierde de vista las consecuencias de sus actos. Carl Sloane, profesor emérito de la escuela de negocios de Harvard, cree que el peor error sería confundir el tamaño o los resultados del emprendimiento con la persona del líder, no sólo porque eso desmotiva a los seguidores sino porque aumenta las posibilidades de cometer errores. Jonathan Doochin, del Instituto de Liderazgo de Harvard College, piensa que el peor error que puede cometer un líder es actuar demasiado rápido, ejecutar antes de pensar suficientemente la visión, especialmente cuando se trata de situaciones vertiginosas en las que es más fácil cometer equivocaciones.

Yo modestamente opino que el peor error que puede cometer un líder público es hacer un diagnóstico equivocado, por cinismo o por ceguera, embarcando a una sociedad en la búsqueda de una visión errada que no produce los frutos prometidos. Un buen ejemplo es prometer un metro para resolver la movilidad, cuando sólo es posible construir una línea que no alcanza a transportar el 10% de los pasajeros y puede quebrar las finanzas de la ciudad.

La pregunta es qué tan grave debe ser el error de un líder para que éste deje de serlo realmente. Hitler, por ejemplo, no fue un verdadero líder, no sólo por los métodos inmorales que utilizó para adelantar su visión del Tercer Reich sino porque erró gravemente el objetivo.

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