Por: Camilo Herrera

El pico y placa impactó

En Raddar presentamos un estudio que demuestra que el consumo en Bogotá cayó casi 4% en el primer trimestre, en relación con el último trimestre de 2008, y que de dicha reducción casi un punto  es responsabilidad de las medidas de la Alcaldía.

El 17% de la reducción del consumo se da por el efecto del pico y placa. Este dato ha causado  comentarios y malos entendidos que deben ser aclarados.

Lo primero es que hay que tener en cuenta que más del 70% de la población bogotana no vincula su consumo a la movilidad, ya que hacen sus compras en puntos cercanos a sus casas; segundo, que del 100% del gasto de un hogar, cerca del 80% son gastos constantes que no se modifican por la movilidad, como lo es el mercado,  servicios, arriendo,  educación y salud, lo que indica que el consumo de hogares no es asimilable a la totalidad del comercio; tercero, sin duda los sectores que se lucran de la movilidad de los vehículos particulares han sido  afectados.

Mientras lee esta columna usted puede hacer una reflexión y se dará cuenta de que de un un millón de pesos que consume cada mes, por el pico y placa no dejó de consumirlos, ni siquiera en $100 mil, porque las cuentas siguen llegando y se debe hacer mercado. Sin duda tuvo un ahorro en el gasto de gasolina, pero el uso de taxis pudo ser más costoso y al final consumir más. Tenemos que ser honestos: no nos gusta el pico y placa extendido porque afecta nuestra movilidad, pero no por eso podemos decir que esto afectó drásticamente el consumo en la ciudad, aunque sin duda causó impactos fuertes en ciertos sectores del comercio, el segmento que se beneficia de la movilidad y en las compras de oportunidad.

Quizá, aunque las cifras aún no lo muestran, esto cause un tema de desabastecimiento de ciertos productos en tiendas de barrio o un mayor precio en el menoreo, porque la gente que compra en plaza para llevar a los locales ha perdido días de movilidad; pero no podemos decir que las poblaciones de ingresos bajos y medios de la ciudad estén comprando menos porque los de ingresos altos no estén usando sus carros.

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