Por: Felipe Jánica

El poder de la anticipación

Son muchos los interrogantes en torno de cuándo es el mejor momento para tomar decisiones. De hecho, uno de los primeros interrogantes es si la decisión que se está tomando es trascendental o no. Tener claro cuáles son los impactos de las decisiones y a quiénes benefician y afectan es quizá la materia prima para saber si la decisión es realmente estratégica. Poder anticiparse y medir las consecuencias de dichas decisiones es lo que la hace relevante y trascendental.

En el mundo de los negocios hay momentos en los que las empresas alcanzan su nivel de madurez. Para poder llegar a este nivel, los líderes de dichas empresas tuvieron que trasegar mucho camino en pro del beneficio de la consolidación del negocio. Este es un buen ejemplo de cómo se puede analizar cuáles fueron las decisiones estratégicas que tomaron de cara a que los negocios que se lideran alcancen su potencial. Lo cierto del caso es que, en muy raras ocasiones, quedan memorias de dichas decisiones. Por ello identificar cuáles fueron las decisiones trascendentales y estratégicas que propulsaron el negocio a puntos de su mayor consolidación en el mercado resulta en muchos casos confuso y en la mayoría de los casos apuntan no a una sino a varias decisiones o ejecución de un conjunto de tácticas. 

Saber diferenciar entre una decisión estratégica y trascendental y una decisión de administración estratégica de la operación es lo que hace la diferencia. Para comprender un poco mejor esto, basta con determinar cuáles son los principales aportantes de un negocio en su perdurabilidad del mismo. Es decir, saber diferenciar en qué lo hace rentable y qué lo hace y qué lo hace estratégico en el mercado es quizá lo que conlleva a decisiones trascendentales. Muchas organizaciones confunden planeación estratégica con excelencia operaciones, por ejemplo. Normalmente confunden la administración de la rentabilidad de un producto o servicio con qué tanta penetración de mercado tiene ese producto o servicio. Definitivamente lo estratégico en este caso es poner en el centro de atención del negocio la penetración en el mercado y el posicionamiento del producto o servicio más que la rentabilidad del producto o servicio. Por supuesto la rentabilidad del producto o servicio es un asunto importante para la rentabilidad, pero en realidad no es estratégico.

Conocer entonces cuáles son las decisiones que serán estratégicas para las organizaciones es entonces la piedra angular para determinar si la decisión es trascendental o no. Poder anticiparse a las consecuencias de las decisiones es entonces fundamental para poder tomar más decisiones trascendentales en pro del negocio de las organizaciones. Así las cosas, para que un negocio sea realmente perdurable dependerá de qué tantas decisiones trascendentales tomen sus líderes. La pregunta por resolver en consecuencia será: cómo o de qué manera es posible anticiparse a las consecuencias de nuestras decisiones.

 

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