Por: Felipe Jánica

El poder de la diversificación

Las problemáticas de los países latinoamericanos parecieran ser similares. Por un lado, la dependencia de bienes primarios ha desencadenado una enfermedad holandesa que no sólo pone en aprietos a los países sino a sus ciudadanos. Por otro lado, la insistencia de seguir pensando que la producción de commodities desvía la atención de lo que es realmente importante: la diversificación de la producción. Buscar soluciones a esta problemática no es sólo tarea de los gobernantes de hoy y del futuro sino de los ciudadanos.

Sin duda existe en un mal generalizado en los países latinoamericanos: la dependencia de bienes primarios (normalmente recursos naturales renovables y no renovables). Si bien la producción de un commodity no está del todo mal, lo que sí es problemático para la economía es que se vuelva commodity-dependiente. El ejemplo cercano lo tenemos en Colombia donde la dependencia de los commodities ha sido histórica, desde el oro hasta el petróleo. Si la riqueza de los países se definiera por sus recursos naturales renovables y no renovables entonces Colombia sería uno de los países más ricos no sólo de la región sino del mundo.

El asunto por el cual deberíamos estar ocupándonos en este momento es por generar nuevas e innovadoras alternativas de generación de ingreso y que éste sea sostenible para las futuras generaciones. Seguir siendo monotemáticos con las industrias extractivas, nos seguirá llevando al terreno de explotar un negocio que no es de los colombianos. Es que cualquier negocio, grande mediano o pequeño necesita control, pero si éste no se controla deja de ser el negocio, más bien negocio de alguien más. En el caso de la industria extractiva si el ingreso viene determinado en moneda extranjera y su precio de venta está determinado en el exterior, entonces poco margen de maniobra tiene el productor y por ende su negocio se lo están controlando desde afuera. Ese es el caso de los precios internacionales de los commodities que se determinan por variables exógenas, normalmente de oferta, demanda y de regulaciones internacionales, de las que poco o nada se controlan desde el país productor.

Así las cosas, se necesita una política de Estado y no de gobierno que apunte a una diversificación de la producción. Para ello es necesario que se planee estratégicamente cuáles son las alternativas más factibles de producción en Colombia, esto dependiendo y aprovechándose de la ubicación geoestratégica del país y de la riqueza de su tierra. Es necesario que en lugar de seguir siendo productores de materias primas, éstas también se transformen y se produzcan bienes no sólo para la arena local sino para la internacional. Con ello se lograría el anhelado desarrollo industrial donde su principal propulsor sería la agroindustria.

Por otro lado es necesario que el país explote su ubicación geográfica y se convierta en un exportador de servicios. Sin lugar a dudas, el país cuenta con una posición geoestratégica que es anhelada en la región. Estar a menos de tres horas en avión de la Florida, a menos de cinco de Nueva York y a escasas seis de cono sur, nos permite una mejor movilidad de nuestros profesionales en comparación con los vecinos del cono sur. Así las cosas, explotar esta posición geoestratégica debería ser una máxima en cualquier proceso de planeación estratégica.

El siguiente paso sería la formación profesional, técnica y vocacional de los ciudadanos, todo esto apuntándole a las áreas en donde se necesita talento humano calificado. Si estamos pensando en la producción industrial del agro, entonces se necesitará capacitar estratégicamente a las personas en esta área. Desde el punto de vista de la producción de servicios exportables, es necesario que mínimo se capacite estratégicamente a los ciudadanos en las áreas en las cuales podrían generar tercerización de servicios para las multinacionales de la región. Es por esto que es más que necesario que se inicie un proceso de planeación estratégica del Estado en donde uno de sus principales objetivos debería ser la diversificación de su PIB y se cambie la dependencia de bienes primarios.

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Felipe Jánica

El dolor de Estado

De la cultura organizacional y otros males

Una excelente tertulia

Anunciado en mi columna

De lo digital y su efimeridad