Por: Columnista invitado EE

El problema del empleo es grave, pero ni el Gobierno ni los líderes de la protesta parecen estar conscientes de ello

Por Jaime Tenjo G.*

No se trata de ser alarmistas, pero lo que está sucediendo en el mercado laboral no tiene precedentes. Llevamos ya nueve meses continuos de destrucción de empleo, algo que no se había visto desde que existen estadísticas mensuales sobre empleo.

El boletín del mercado laboral de octubre, publicado por el DANE el 30 de noviembre, confirma esta tendencia. Muestra que hubo aumento en el desempleo causado principalmente por la destrucción de empleos (se perdieron 285.000 empleos), pero mitigado por una salida de personas del mercado laboral (96.000). Si estas personas no hubieran salido del mercado las cifras serían más graves aún. Lo anterior a nivel nacional. A nivel de 13 áreas hubo mejores noticias porque se observa un pequeño aumento en el empleo (52.000 nuevos empleos), pero no es suficiente para cambiar el panorama general

El problema posiblemente se debe a dos factores: uno coyuntural y otro estructural. El coyuntural tiene que ver con las bajas tasas de crecimiento de la economía que, aunque son de las mejores en la región, están muy por debajo de nuestros promedios históricos y de nuestro potencial de crecimiento. El factor estructural tiene que ver con la continua reducción en la capacidad de generación de empleo de sectores importantes de la economía, posiblemente asociada con el cambio tecnológico y el incremento en la relación capital-trabajo de la economía al que no le hemos puesto suficiente atención. Como resultados de este fenómeno, cada vez la nueva inversión genera menos empleos y, en algunos casos, los destruye.

Hay varios casos que ilustran esta posibilidad. Son los de los sectores financiero, comercio e industria. El sector financiero, que ha hecho recientemente grandes inversiones en tecnología informática, no es un sector muy importante en la generación de empleo, pero en términos relativos destruyó entre el trimestre agosto-octubre de 2018 y el de 2019 el 4,9% de los empleos. La industria tuvo un efecto aún mayor: destruyó el 5,9% de sus empleos, pero posiblemente una parte se debe al bajo dinamismo de crecimiento que ha mostrado el sector.

El problema más serio probablemente se encuentra en el sector comercio que sí es un sector que presenta grandes volúmenes de empleo. En este sector se destruyeron 159.000 empleos entre octubre 2018 y el mismo mes de 2019. Esto contrasta con el gran crecimiento que tuvo el consumo de los hogares en el tercer trimestre del año, lo que según reporta el DANE le permitió a la economía lograr tasas de crecimiento de 3,3% para el tercer trimestre del año. Se esperaría que dicho consumo estuviera muy ligado con el desempeño del sector comercio, pero parece que no fue así. Una posible explicación es el enorme desarrollo del comercio virtual (el llamado e-commerce) en los últimos años. Esto significa un cambio tecnológico importante que posiblemente ha disminuido mucho la necesidad de empleados para la atención directa al público en almacenes (lo que también explica el número de locales vacantes que se ven ahora en los centros comerciales), para el manejo de inventarios, de áreas de depósito, etc.

Desafortunadamente este tipo de problemas no se plantean en las negociaciones entre los líderes del paro de la última semana y el Gobierno. Por lo menos públicamente no ha habido un debate al respecto. Las discusiones sobre el salario mínimo, la flexibilización laboral y otras planteadas recientemente se dirigen más a entender los problemas coyunturales y aunque se puede discutir si tendrán un efecto o no sobre la situación laboral actual, lo cierto es que dicho efecto, si llegara a existir, sería de una magnitud marginal. Esto no significa que dichos temas no se deban discutir, ciertamente son necesarios. Sin embargo, el país está en mora de plantearse con seriedad los problemas relacionados con los efectos (buenos y malos) que ya está teniendo el cambio tecnológico no solo en el mercado laboral sino en la sociedad en su conjunto y definir políticas de desarrollo para adaptarse a las nuevas situaciones. Sobre esto no parece haber debate.

* Director, Departamento de Economía, Universidad Jorge Tadeo Lozano.

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2019-12-03T09:31:12-05:00

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2019-12-03T16:02:50-05:00

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