Por: Armando Montenegro

El programa de Bachelet

Michelle Bachelet acaba de presentar, con algún atraso, su esperado programa de gobierno, el cual seguramente será llevado a la realidad cuando gane la Presidencia de su país en las próximas semanas.

No hay mayores novedades en los planteamientos de la candidata. Sus principales ideas ya habían sido discutidas en la campaña. De las 192 páginas del texto, 27 se concentran en lo que llama “las reformas de fondo”: las reformas educativa, tributaria y constitucional.

El instrumento central para combatir la desigualdad —según su diagnóstico, uno de los principales problemas de Chile— es la provisión de educación de buena calidad para los todos los grupos sociales, desde la primera infancia hasta la universidad. La reforma tributaria es esencialmente un mecanismo permanente para recaudar fondos para financiar las costosas transformaciones educativas, al tiempo que, en sí misma, es una iniciativa progresiva (los que más tienen, deben pagar más).

La reforma educativa contempla una serie de medidas para mejorar la calidad, desde los primeros años de vida de los niños (educación parvularia), la primaria y secundaria (educación general), hasta la universidad. Los principios de esta reforma se centran en el combate a la segregación, el fortalecimiento de la educación pública, la suspensión de transferencias públicas a entidades con ánimo de lucro y, fruto de las discusiones de los últimos años, la gratuidad de la educación para la gran mayoría de la población. Todo esto se complementa con varias reformas institucionales: el fortalecimiento de la Superintendencia de Educación y la creación de subsecretarías para la educación parvularia y la universitaria. Llama la atención la iniciativa de desmunicipalizar las escuelas públicas, las mismas que quedarían a cargo de una entidad especializada en el manejo de la educación regional.

La ambición de la reforma tributaria es elevar el recaudo en un 3% del PIB: un 2,5% por aumento de impuestos y un 0,5% por medidas contra la evasión. La principal iniciativa es el incremento del 20% al 25% del impuesto de la renta de las empresas (siempre como un anticipo de los impuestos personales de sus dueños), al tiempo que las tasas máximas de tributación de las personas se reducirían del 40% al 35%. La reforma incluye también nuevos impuestos sobre el precio de los carros (para reducir la contaminación) y la racionalización de tributos sobre tabaco y alcohol (para desincentivar su consumo).

La reforma constitucional apunta a reemplazar la Carta vigente, elaborada por la dictadura, para promulgar un texto moderno y progresista, discutido abiertamente por las distintas fuerzas políticas y sociales, que consagre la lista de los distintos derechos económicos, sociales y políticos que ya hacen parte de las constituciones de países como Brasil y Colombia. Se propone el establecimiento de una figura como la tutela y los distintos principios de un Estado social de derecho.

Se puede prever, como es usual con estos asuntos, que las discusiones que se produzcan en Chile en los próximos meses tendrán algún impacto sobre el contenido de la campaña electoral de nuestro país. Sería deseable que el tema de la calidad de educación, un asunto casi ausente de los debates domésticos sobre equidad, pase, como eco de los debates chilenos, a un lugar más prominente de la vida política colombiana.

 

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