Por: Columnista invitado

El referendo mezquino y miope

Por: Gabriel Alberto Niño Niño*

El proyecto de referendo que viene promoviendo la actual muy cuestionadísima constitucionalista Viviane Morales pretende apuntalar de una parte una flagrante e inobjetable discriminación respecto de las personas como individuos, esto es, solteras o viudas como también de las parejas homosexuales, y de otra afectar negativa como sustancialmente la posibilidad de muchos infantes, niños, niñas y adolescentes a contar cuando menos con un mínimo grupo familiar que focalizada y no dispersamente como del ICBF le depare cuidado, atención, asistencia, afecto y apoyo para poder disfrutar a plenitud del conjunto de derechos que se engloban dentro de los llamados derechos del niño, y así efectivizarles el derecho legítimo como prevalente que tienen todos, todos los niños por mandato de la Constitución Nacional como por la Convención sobre los derechos del niño, a tener en suma un desarrollo armónico e integral lo que a futuro comporta el que fundadamente podamos verlos convertidos en unos adultos y ciudadanos cuando menos medianamente equilibrados, sensatos y libres de mayúsculos resentimientos, rencores y odios principalmente contra la sociedad y el Estado, como acontecería de restringirles ahora ostensiblemente su adopción como se busca con el esperpentuoso, inconstitucional y a todas luces mezquino como politiquero referendo que se viene impulsando.

Esta coyuntura debe llevar a todos quienes como legisladores, opinadores, columnistas y al gobierno nacional mismo que se oponen hoy decididamente al desarrollo de tal referendo, a aprovechar esta coyuntura que casi se vislumbra como única en muchísimo tiempo para ir más allá de nuestro confort y privilegio, de no haber sido uno de esos niños que terminaron en el refugio nada envidiable del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar  como adoptables y visualizar como entender sin ambages, qué subyació en ese traumático inicio de vida de esos niños, lo cual principalmente como así lo he concluido y lo he planteado como filántropo, librepensador y jurista desde hace más de 15 años, como una mera golondrina sin que a pesar de mi insistencia con múltiples actores nacionales incluido el mismo ICBF, es que se comprenda el hecho contundente de haber sido esos niños en su grandísima mayoría, el resultado de un acto manifiesto de progenitura irresponsable o lo que en términos sencillos constituye el ejercicio superlativamente irresponsable de la libertad sexual reproductiva de sus procreantes, o lo que es igual un acto de libertinaje lo cual hoy se advierte inconcebible, inentendible, inaplazable y absolutamente inaceptable y que como lo he casi gritado en solitario se obligue a instancia de la sociedad civil, a que por alguna de esas personas o instituciones que tienen iniciativa legislativa y con varias de las cuales he intentado interactuar en tal sentido con resultados negativos por la pasividad, burocracia e indiferencia con que actúan como regla general y por las múltiples barreras de comunicación que terminan imponiendo, como verbi gratia Ángela María Robledo y Cristina Plazas y para que como lo dice el refrán “Los árboles no dejen ver el bosque” y se termine en la conformidad del archivo del alucinante proyecto de referendo, sin ver y entender esta situación en su conjunto, para ahí si impulsarse con toda decisión el cumplimiento del mandato constitucional no obedecido desde hace la bobadita ya casi de 26 años, cual es el de reglamentarse a través de la ley la progenitura responsable (Constitución Nacional artículo 42 inciso 5º.). ¿Qué opinan y a qué se comprometen y obligan al respecto entre otras y otros Ángela María Robledo, Cristina Plazas, Claudia López, Angélica Lozano, Antonio Navarro, Humberto de la Calle, Sergio Fajardo, Jorge Robledo, Luis Fernando Velasco y Carlos Fradique Méndez?

 

 *Abogado

 

 

 

 

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