Por: Mario Fernando Prado
Sirirí

El reguetonero verdulero

El pasado sábado en la noche se presentó en Cali un tal Luigi 21, “artista” connotado de ese degenerado género musical que ha caído en lo más bajo con su sonsonete monocorde, su carencia de armonía y, peor, con unas letras en las que se incita al consumo de alucinógenos y se trata a las mujeres de manera despectiva.

El tal concierto tuvo un lleno envidiable e ignoro si entre sus patrocinadores hubo alguna empresa oficial de licores, lo cual es censurable y digno de una investigación disciplinaria. Se realizó además en un escenario oficial, me imagino que con todos los permisos que para otros eventos son casi imposibles de obtener, y contó con un buen número de agentes del orden para vigilar semejante incitación a las más bajas pasiones.

Ya se sabía, por sus antecedentes desde luego conocidos por sus contratantes, que el tal “Bokisucio” —como se hace llamar en las redes— se ha hecho célebre por sus provocaciones frente al consumo de marihuana y licor, lo que para muchos es una invitación a que la juventud siga su camino.

Aún peores son sus expresiones contra las mujeres, a quienes trata de “putas” y “reputas” y les dice: “¿Quiénes se sienten malparidas y pirobas? Cuando tú te sientes malparida y piroba no hay nadie que te derrote”. Y eso lo aplauden con frenesí.

Ante las críticas a sus “canciones”, el puertorriqueño se limitó a escribir en las redes sociales: “El que se ofenda por eso a las 2:00 a.m. es que tiene que estar bien sensible. Discúlpame si te marchité un pétalo”.

Quien redacta así, perfectamente incoherente, es porque —como dicen los muchachos— “está rayado”, que significa que por el consumo de alucinógenos y presenta graves alteraciones mentales que llevan, entre otras cosas, a pronunciar frases deshilvanadas.

Frente a este deplorable espectáculo, se ha decidido prohibir el ingreso de menores a presentaciones de este calibre e incluso se ha solicitado a la Cancillería declarar a este depravado persona no grata en nuestro país, para evitar que en otra ciudad se repitan tan execrables presentaciones.

873927

2019-08-02T00:00:53-05:00

column

2019-08-02T00:15:01-05:00

[email protected]

none

El reguetonero verdulero

24

2209

2233

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Mario Fernando Prado

¿Parándole bolas al Valle?

Otra muerte anunciada

Gasolina para la coca

Hay que militarizar a Cali

Cuando la autoridad vale huevo