Por: Luis Fernando Montoya

El rentado

“Sólo viven aquellos que luchan”: Víctor Hugo.

Es el momento de hacer un balance general de lo que nos dejó el primer torneo de 2009. La final nos dio una lección grande que debe ser motivo de reflexión para el deporte en general y para la vida: los partidos ni los títulos se ganan antes de jugarlos. Es decir, antes de que sucedan los hechos, nos llenamos de exceso de triunfalismo o exceso de pesimismo, y lo real nos muestra algo totalmente diferente.

Lo bueno

1. Lo emotivo del torneo. Es una de las fortalezas porque mantiene el interés de los que nos apasiona el fútbol hasta la final.

2. El buen fútbol: si el espectáculo es bueno, la afición va a los estadios, como ocurrió en los cuadrangulares y en la final.

3. Júnior-Tolima-Cúcuta-Envigado. Equipos que mostraron buen nivel futbolístico y trabajo táctico para tener en cuenta.

4. Arbitraje. Para lo que hemos vivido en otros años, me pareció que en general fueron acertados. ¿Cuándo será que en Colombia se profesionalice el arbitraje?

La sorpresa

El título del Once Caldas, un equipo que clasificó de último a los cuadrangulares. También entró apretado a la final, pero en los dos partidos finales, con excelente trabajo táctico y un alto grado de compromiso de los jugadores, lograron la tercera estrella.

Las revelaciones

Teófilo Gutiérrez, goleador del torneo. Juan Guillermo Cuadrado, lateral del Medellín, transferido al Udinese de Italia.

Decepción

El comportamiento de varios técnicos en los bancos de sus equipos y a veces discusiones entre ellos a través de los medios de comunicación.

Nómina del semestre

Arquero: Héctor Landázury. Defensas: Camilo Ceballos, Luis Núñez, Alexis Henríquez, Juan Guillermo Cuadrado. Volantes: Jairo Palomino, Giovanny Hernández, Néider Morantes, Pablo Batalla. Delanteros: Teófilo Gutiérrez, Johan Fano y Wílder Medina.

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