Colombia2020 y Rutas del Conflicto lanzan plataforma para seguir el pulso al acuerdo de paz

hace 3 horas
Por: Hernán González Rodríguez

El retorno de la inflación

Uno de los más recientes editoriales de la revista The Economist habla del retorno por doquiera de la inflación. Sostiene dicha publicación que "la tasa anual del crecimiento promedio de la inflación mundial se ha elevado a la fecha al 5.5 por ciento, su máximo desde 1999. La principal causa radica en el crecimiento de los precios de los alimentos y del petróleo, el cual ya tocó brevemente la barrera de los 135 dólares por barril hace algunos días".

"El temor del señor Trichet, presidente del Banco Central Europeo, consiste en que estos desbordamientos podrían atizar la espiral inflacionaria de los precios y los salarios, como ya sucedió en los años 70. El gran error de los banqueros centrales de entonces estribó en que mantuvieron políticas monetarias laxas, las cuales alimentaron el incremento en otros precios. Le atemoriza a Trichet saber que las políticas monetarias de casi todos los gobiernos figuran hoy como las más laxas desde 1970, motivo por el cual innumerables tasas de interés del orbe son hoy negativas".

En los Estados Unidos se proyecta una inflación del 3.9 por ciento para 2008, en tanto que a casi nadie le reconocen intereses superiores al 3.0 por ciento por año. El índice de confianza de los consumidores estadounidenses ha caído a su mínimo en 28 años, lo que sugiere una declinación de los consumos y del crecimiento de la producción total.

La inflación creciente se explica en buena parte por la oferta abundante de dinero barato.  Se argumenta que tanto China como los productores de petróleo acumularon enormes sumas de dólares provenientes de sus exportaciones. Ahora bien, para evitar que se les apreciaran sus monedas por culpa de tal acumulación, decidieron invertirlas en bonos del Tesoro de los Estados Unidos.

Esa afluencia de dinero arrastró hacia abajo y mantuvo por largo tiempo bajos los rendimientos de los bonos del Tesoro y del dinero en general. Por otro lado, numerosos países aprovecharon las importaciones de alimentos baratos para contener su inflación y para endeudarse con bajas tasas de interés. Colombia fue un buen ejemplo de las tres cosas, tasas de interés ligeramente superiores a la inflación, importaciones y endeudamientos con dólares baratos. Pero tan anormal situación no podía continuar en forma indefinida.

Tras el recorte reciente de la Reserva Federal de los Estados Unidos de sus tasas de interés, los países emergentes que en el pasado ataron sus tasas de cambio al dólar, están siendo forzados a continuar sus políticas monetarias laxas, para que sus monedas no se les aprecien demasiado. Pero esta laxitud monetaria contribuirá a elevarles a éstos aún más sus presiones inflacionarias internas.

"La apreciación de las monedas sí puede exacerbar la inflación, y la única política sensata radicará en mantener unas políticas monetarias estrictas, severas, y en la devaluación de las monedas", concluye The Economist.

No publicar en algún momento oportuno las actas de la Junta Directiva del Emisor -es decir, más temprano que tarde- es una propuesta retrógrada, antitransparencia, apropiada para el enriquecimiento de algunos, apreciado señor Rudolf Hommes.  En el país y en el exterior existen hoy numerosas personas capaces tanto de aportar como de controvertir las decisiones adoptadas por el Emisor sin mediar los motivos políticos.

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