Por: Antonio Casale

El rompecabezas de Pékerman

Los problemas bonitos en el fútbol se presentan cuando el entrenador tiene más candidatos que puestos disponibles.

Eso es lo que pasa con los delanteros pues Jackson Martínez y Carlos Bacca, habituales suplentes en el Mundial la están rompiendo en sus equipos en Europa mientras Falcao y Teo no pasan por sus mejores días. De acuerdo a la manera como ha actuado Pékerman al frente del equipo de todos va a ser difícil que tome la decisión de sentar al ‘Tigre’ a pesar de sus días grises en Inglaterra. De cualquier manera habrá caras largas en el banco de suplentes y el argentino, que ha demostrado tener un gran manejo de grupo, tendrá que sacar todo su talento para mantener la armonía. Por muy unidos que sean los muchachos, todos quieren jugar y los que vienen de atrás han hecho méritos suficientes para recibir su oportunidad.

En cambio en la retaguardia el DT tiene el problema inverso. Ya sin Yepes, con Zapata y Armero sin ritmo de competencia y Zuñiga volviendo de una larga lesión, ha llegado el momento para que Árias, Franco, Murillo y Andrade, que hicieron todo el proceso desde las selecciones juveniles, asuman la responsabilidad. Pero se trata de una defensa muy joven, que no ha tenido el tiempo suficiente para sincronizar los movimientos que Pékerman quisiera. Debemos tener claro que la copa servirá para eso pero que dentro de el proceso algunas fallas se cometerán y seguramente costarán caro. Será necesaria una buena dosis de paciencia.

La zona medular goza de buena salud en cuanto a un nombre, James Rodríguez, quien hoy es aún más maduro que en tiempos del mundial. Cardona es una buena opción. Cuadrado está en etapa de transición por su paso al Chelsea donde poco juega aunque aprende mucho y es natural que no tenga la confianza en si mismo de otros días. En la contención Guarín, titular de uno de los peores Inter de la historia al menos goza de ritmo de competencia pero la contención no puede caer solamente en los pies de él. Aguilar y Sánchez apenas juegan en sus equipos y Valencia parece ser cosa del pasado. Mejía no la pasa bien hace ya bastante tiempo.

En el arco en cambio, David Ospina llegará en su mejor momento. La lesión parece ser cosa del pasado y la continuidad en el Arsenal es su mejor carta de presentación.

Así las cosas Pékerman tendrá varios retos para armar el rompecabezas de la Copa América. El primero de ellos será lidiar con los egos de los delanteros que se queden en el banco y el segundo será armar en poco más de un mes que tendrá al grupo reunido el nuevo dispositivo defensivo que dicho sea de paso deberá ser, en caso de armarse bien, el mismo de los próximos años.

 

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