Por: Mario Morales

El secreto peor guardado

Ha sido el secreto peor guardado del país. La decisión del presidente Santos de lanzarse por otro período ha estado en su agenda desde el mismo día que ganó las elecciones, como lo estuvo el sueño de ser mandatario desde su cuna.

 Ese es el handicap del tentador y nunca bien ponderado articulito. Pues bien, al mal paso darle prisa.

Tampoco han sido ocultos los guiños que ha hecho “el pre” por propia voz o por interpuesta persona para que Humberto de la Calle sea su mancorna. Guiño con doble efecto: pagar los favores recibidos por los 176 días (que tiene bien contaditos el vocero del Gobierno) de labia en La Habana, más las jornadas de hacerle el quite a propios y extraños para no contaminar el proceso; pero además terminaría de legitimarlo si los acuerdos los firmara el eventual vicepresidente a partir de 2014.

Reelegido Santos, el asunto del ritmo adquiere otra dimensión. Eso de un punto acordado por semestre no cuadra en las cuentas. Habrá que apurarle para que la cascada de proyectos (¿una miniconstituyente?) tenga tránsito y aprobación, y entonces sí podamos comenzar a hablar de paz.

Superada la prueba de la (¿auto?) propaganda negra por el mentado “atentado” a Uribe, el proceso afronta una oportunidad de oro de resarcirse con el país cuando se retome la agenda este 28 de noviembre. Ese ciclo debe terminar con el anuncio de las Farc de una tregua unilateral, no sólo por la obviedad de las festividades de fin de año, sino durante todo el período electoral.

Si ya el cese al fuego unilateral de diciembre y enero pasados significó, según la Oficina de Naciones Unidas de Asuntos Humanitarios, una ostensible reducción del impacto de la guerra en los civiles, seis meses serían una demostración del real significado del fin del conflicto.

Y si le sumamos las campañas de desarme ciudadano, con tan buenos resultados en Bogotá y Medellín, y estrategias pedagógicas... Soñar no es costoso ni es secreto, como lo sabe Santos, que comenzó por querer ser presidente una vez y mire...

 

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