Por: Iván Mejía Álvarez

El sello del “Tigre”

Ricardo Gareca intenta mantener una constante histórica: Perú hace buenas presentaciones en Copa América. La última vez, en Argentina, fueron cuartos, eliminaron a Colombia por la vía de los penaltis.

Igualados los cuatro equipos a tres puntos, el juego indica que la selección que dirige Pékerman no tiene más que una posibilidad: salir a ganar para evitar una eliminación por vía reglamentaria, porque brasileños y venezolanos juegan a segunda hora conociendo el resultado del duelo entre colombianos y peruanos. Cosas de estos dirigentes de por acá, tan ávidos de dinero como tan poco interesados en el fair play.

Perú, a diferencia de Venezuela, brinda espacios y le gusta jugar. Mientras los de San Vicente conocen el repertorio defensivo, los de Gareca intentan combinar y llevar el fútbol a nivel atacante. Ellos, los peruanos, siempre han tenido buen pie, manejan veloces descolgadas y cuentan con jugadores que interpretan el fútbol ofensivo que le gusta al argentino Gareca.

Dicen que los técnicos marcan su sello en los equipos. A Gareca siempre le gustaron el gol y el juego hacia adelante. En Colombia, con América y luego con Santa Fe, tuvo equipos desequilibrados pero ofensivos. Y esa es una ventaja para Colombia, que prefiere rivales que brinden espacios, por las características de sus jugadores, que equipos enconchados como Venezuela.

Desde su fracaso en Palmeiras, donde le fue terriblemente mal, Gareca intenta reinventarse como director técnico, y esta experiencia con Perú, donde trabajó en Universitario, es una buena oportunidad. Tiene jugadores para hacer el fútbol ofensivo que le gusta y sabe que frente a Colombia es un partido de ida y vuelta, abierto, donde el que se equivoque menos atrás tiene todas las de ganar.

Los peruanos han ido borrando nombres, pero siguen siendo fieles a una generación que no ha ganado nada y que lleva sin vivir ocho mundiales. Claudio Pizarro, de 35 años, es el máximo exponente de esa generación que ha visto pasar técnicos y cosechar fracaso tras fracaso. Viene de una temporada en la que Guardiola lo ha tenido muy poco en cuenta en el Bayern, pero sabe que es la última oportunidad de poner su nombre en la lista de ganadores como Lolo Fernández, Cubillas, Cueto, Chumpitaz.

Lobaton y Ballon hacen un buen mediocampo de marca y en ellos el Tigre Gareca intenta encontrar el equilibrio, porque sabe que Paolo Guerrero y Pizarro le traen el gol. Los dos volantes abiertos, Sánchez y Cueva, tienen que volver para rearmar el 4-4 defensivo. Los del fondo sufren y carecen de mucho orden y generalmente terminan expuestos, punto a favor de Colombia.

Debería ser un partido abierto, generoso en ataque, porque tanto peruanos como colombiano saben que no pueden exponerse a los reglamentos de los tramposos de Full Play y la Conmebol.

 

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