Por: Óscar Sevillano

El show del acuerdo

Entiendo y me parece bien que el Gobierno Nacional busque puntos de coincidencia con los diferentes partidos con los que tiene cierta afinidad y así lograr una mejor relación con el Legislativo. Lo que no entiendo es por qué promover acuerdos para luchar contra la corrupción y el narcotráfico, cuando estos son temas que el Estado debe enfrentar sin ningún titubeo, utilizando las herramientas constitucionales que hoy tiene.

En materia de lucha contra el narcotráfico tenemos la Brigada contra el Narcotráfico del Ejército Nacional, la Dirección Antinarcóticos de la Policía Nacional, las diferentes brigadas de la Infantería de Marina, más las operaciones que realizan los miembros de la Armada Nacional en los mares y puertos de Colombia, junto con las interdicciones ejecutadas por la Fuerza Aérea.

Si en materia militar y de policía estas herramientas no le sirven al Estado para combatir el narcotráfico, no entiendo entonces si tiene sentido invertir miles de millones de pesos en compra de equipos tecnológicos, armamento y entrenamiento a los miembros que integran estas fuerzas del Estado.

A lo anterior debemos sumarle las instituciones que desde el Ejecutivo se tienen para hacerle frente a esta lucha. Me refiero a la Sociedad de Activos Especiales. Ahora, si hablamos desde la investigación, se supone que para eso existen también la Dirección Especializada contra el Narcotráfico y la Dirección Especializada de Extinción de Dominio, de la Fiscalía General de la Nación. Y por último, desde lo judicial, están todos los jueces en sus distintos niveles. Si esto tampoco ayuda o tampoco sirve, no sé entonces qué nos puede servir.

En lo que tiene que ver con la lucha contra la corrupción, están los órganos de control como las contralorías, la Procuraduría General de la Nación, las personerías, la Fiscalía General de la Nación y, una vez más, los jueces en sus diferentes niveles. Repito. Si esto tampoco ayuda o tampoco sirve, no sé qué nos puede servir.

El argumento de que la no extradición de Santrich a los Estados Unidos pone en jaque la lucha contra el narcotráfico es absurdo y ridículo a la vez. Para combatir el narcotráfico basta con hacer uso de las herramientas militares, de policía, de investigación judicial, etc., y de tener un poco de voluntad política para poner tras las rejas a la mafia que existe al interior de los diferentes poderes del Estado, con la que cogobierna Colombia.

Para esto no es necesario firmar acuerdos nacionales, presidente, basta con gobernar con firmeza y criterio propio, teniendo un norte claro.

Nada tiene que ver la efectividad de la lucha contra el narcotráfico con la extradición de Jesús Santrich. ¿Cuándo será que el Gobierno Nacional se convencerá de que los colombianos no somos ingenuos y que por tanto no creemos en ese tipo de argumentos prefabricados y sobrecompuestos? Aquí lo único que hay es la clara intención de utilizar la coyuntura del exguerrillero para cambiar el Acuerdo de Paz firmado con las Farc, porque no es del gusto de Álvaro Uribe Vélez, punto.

Para extraditar a Santrich basta con que se demuestre que el delito en el que estaba participando se cometió después de la firma de la paz, y para acabar con el narcotráfico es necesario operar con la contundencia militar, policial, administrativa y judicial que se requiere. Lo que menos se necesita es el show del acuerdo, donde se habla, se propone, pero no se concreta nada, para que al final todo siga igual.

Ahora, si lo que quiere es modificar el Acuerdo de Paz, no es con el Partido Liberal, ni con Cambio Radical, ni los partidos Conservador, la U, etc., con quienes debe hablar el gobierno Duque. Es con el grupo que firmó la paz con quien se debe sentar a dialogar y ponerse de acuerdo en los puntos que no comparte y buscar un consenso, es decir, con la FARC.

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Óscar Sevillano

¿Qué es lo que quiere Petro?

¿Por qué mataron a María del Pilar Hurtado?