El sueño de Michael Jackson

Conocí a Michael Jackson en una casa de pueblo donde vivían cinco hermanas, y fueron ellas quienes me descubrieron por qué el pop se hizo con un rey, y por qué el rey se abría paso a través del tiempo con una obsesión firme: no crecer nunca jamás.

Yo era un niño y llegaba a esa casa junto a mi mejor amiga, que era la más chica de las hermanas, y ya desde entonces recuerdo una casa ajena a las convenciones del tiempo, llena de libros y exultante de vida propia, y donde Michael Jackson sonaba a todas horas en el tocadiscos del salón de estar, o se movía como un Peter Pan encarcelado en la televisión. Un día, mi mejor amiga me lo dijo: “Michael Jackson no baila en este mundo. Lo hace en un más allá, que es la música”. Entonces lo supe: el más allá existe y para eso están los artistas, para subir el telón. En el escenario hay poesía, magia, el hilo que enreda tu miedo al mío, hay un hombre viejo con caramelos envenenados, están los sueños.

Michael Jackson es el sueño americano hecho verbo, y es también su pesadilla, lo que queda cuando el hombre viejo te roba la infancia con dinero, o cuando saca de su armario la escopeta y te apunta tan sólo porque eres negro, porque eres menos y eres pobre, porque eres feo, porque así se lo han enseñado. Michael Jackson subió el telón a una época, y sólo por eso es tan grande.

 Rafael Barbero García. Santa Marta.

Los medios y Michael Jackson

Luego de hablar con una amiga sobre lo banales que eran gran parte de las noticias que publicaron distintos medios de comunicación de todos los rincones del planeta, en torno a la inesperada muerte de Michael Jackson a comienzos de este mes, ese diálogo con ella me llevó a escribir estas líneas.

Creo que lo transmitido por canales de música estadounidenses como VH1 o MTV, e inclusive artículos como los que El Espectador publicó el pasado domingo 5 de julio de 2009 con los títulos “El coctel de la muerte” y “El ‘Rey’ se coronó en el mercado”, sólo por nombrar algunos ejemplos, claramente demuestran que es posible ir más allá de las informaciones sosas que gran parte de los medios del mundo entero no han hecho sino replicar hora tras hora y minuto a minuto.

Con esto quiero decir que así Michael Jackson haya muerto a los 50 años de edad, bien pasaron muchas cosas a lo largo de su vida artística (que si no me equivoco la inició casi a las 10 años) que van más allá de sus escándalos, su transformación física, su vida excéntrica y, demás, me parece que no era difícil para los periodistas del planeta entero ir más allá de lo superficial para abordar temas como los siguientes: ¿por qué efectivamente se le consideraba el ‘Rey del pop’?; ¿de qué manera su música y estilo transformaron este género musical en el ámbito mundial?; ¿por qué, incluso antes de su fallecimiento, Jackson ya era considerado una leyenda?

 Olga Perea Bello. Bogotá.

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