Por: José Fernando Isaza

El tamaño sí importa

CON ESTE PROVOCATIVO SUBTÍTULO la Universidad Nacional promocionó la cátedra José Celestino Mutis sobre nanotecnología. Es reconfortante ver como cada mañana sabatina 1.200 jóvenes, y unos 20 adultos de la tercera –y última edad- asistimos para tener una idea de la nueva revolución tecnológica y científica.

La nanotecnología estudia las propiedades de las partículas materiales cuando sus dimensiones son del orden de una millonésima  de metro, bien pequeñas, pero más de cien veces el tamaño de un átomo y menores que una célula. La materia tiene propiedades diferentes cuando se fragmenta a esas escalas. Las aplicaciones tecnológicas se encuentran en productos de uso diario: las linternas LED (diodo emisor de luz) que permiten eficiencia en producción lumínica 30 veces mayor que las convencionales; hay semáforos que  funcionan con luminarias LED. También se comercializan televisores planos con esa tecnología. No sería sorprendente que los bombillos ahorradores de energía que emiten luz mortecina se reemplacen por los producidos con nanotecnología, que son más eficientes.

En materiales la adición de nanopartículas permite aumentar las propiedades de dureza, resistencia a la corrosión. Se ofrecen cuchillas de afeitar que mantienen el filo, existen para choques de automóviles que recuperan la forma si la colisión es leve. Se ofrecen textiles que no se manchan, y de esta forma puede violarse la ley de la naturaleza: “La probabilidad de manchar una corbata con una salsa grasienta es directamente proporcional al cuadrado de su precio”. Las aplicaciones industriales motivaron más a la audiencia juvenil; a los mayores, los avances médicos nos interesaron más. Una conclusión inicial: si se puede sobrevivir los próximos 10 años se incrementará sustancialmente la esperanza de vida.

Se investiga sobre la detención del cáncer antes de formarse el tumor cuando hay unas pocas células anormales. Se ha experimentado exitosamente en el cáncer prostático. Avanzan trabajos para focalizar la quimioterapia en forma tal que solo ataque las células cancerosas. Se han realizado experimentos con mamíferos para tratar con nanopartículas magnéticas los tumores cerebrales. Se ha logrado reconexión, en ratas, del nervio óptico. Nanopartículas de plata se usan como bactericidas.

Con diseños geométricos a escala nano se logra que las células regeneren tejidos cartilaginosos. Las cirugías de rodilla tan exitosas en los deportistas profesionales y tan incapacitantes y de resultados inciertos para el resto de la humanidad podrán ser cosa del pasado.

Empleando moléculas de carbón, nanotubos y fulerenos, estructuras moleculares similares a un balón de football de 60 átomos de carbón; se introducen medicamentos activos que sólo actúan en la células enfermas, reduciéndose la toxicidad y, por tanto, los efectos secundarios.

No deja de ser paradójico que cada vez que se decreta la muerte a las clases magistrales,  asistan masivamente a ellas quienes creen que es conveniente que alguien que sepa enseñe y muestre rápidamente caminos.

La Universidad de Purdue, en asocio con algunas universidades colombianas, entre ellas la Jorge Tadeo Lozano, han puesto a disposición de los grupos de investigación el Nano Hub, el mayor centro de computación y de información en línea dirigido a la investigación de la ciencia del futuro, la nanotecnología.

* Rector Universidad Jorge Tadeo Lozano

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