Por: Iván Mejía Álvarez

El traidor

Louis van Gaal nunca ha disimulado su enemistad con Johan Cruyff. Entre el gran gurú del fútbol holandés y el técnico de la selección las cosas han llegado a los estrados judiciales.

Cuando nombraron a Van Gaal, contra el deseo de Cruyff, todos sabían que muchas cosas iban a cambiar en el manejo de la selección oranje, respetada, admirada y querida por el mundo del fútbol, pero, de igual manera, una eterna segundona.

Aparte de seleccionar jugadores diferentes a los que Cruyff tiene en sus afectos, Van Gaal atentó directamente contra el estilo, algo que no se esperaba. Nunca Holanda había jugado con cinco defensores, y esa declaración de principios puso sobre aviso a los seguidores de Johan. Holanda sería defensiva y contragolpeadora, algo pocas veces visto.

Van Gaal montó un equipo práctico, sencillo, metódico, que cierra espacios perfectamente, con bloques cortos de presión, un equipo al que no le gusta la pelota. Habrase visto: un equipo holandés que rehúsa tener la bola, el instrumento de sus mejores equipos, el que hizo famoso a Gullit, Van Basten, Koeman y los otros mitos del fútbol tulipán.

Para cumplir su plan defensivo, Van Gaal, nuevo técnico del Manchester United, tiene un as en la manga en el inimitable Arjen Robben. Este es el Mundial de Robben, ese genial zurdo que se lanza en galopadas a 37 km por hora, que se hamaca como palmera tropical, dispara potente y a los ángulos, el mejor jugador de Brasil 2014.

Holanda ha traicionado el estilo, pero intenta ser campeón bajo la égida de Van Gaal, única obsesión del equipo, para cambiar la historia. No más segundos lugares.

El técnico tuvo mala suerte en el premundial. La lesión de Strootman, de la Roma, y de Rafa van der Vart terminó por obligarlo a realizar las variantes defensivas. Holanda se quedó sin complementos atacantes, sin instrumentos para llevar la pelota y para tenerla, por eso apeló al defendámonos y tirémosela a Robben que él define. Además, tiene a Van Persie entre algodones.

Hasta dónde llegará Holanda, hasta dónde le alcanzará a Van Gaal defenderse y tirársela a Robben, pregunta que sólo el tiempo resolverá. Por ahora, mientras el genial zurdo ande enchufado, todo es posible, para sufrimiento de Cruyff y de sus millones de adeptos que sufren con los éxitos de Van Gaal, el “traidor” del estilo holandés.

 

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