Por: Francisco Gutiérrez Sanín

Elecciones, renovaciones

En la columna pasada, planteé tres preguntas sobre las elecciones que se avecinaban: qué pasaría con la extrema derecha, cómo se reconfiguraría el poder local y cómo evolucionarían distintas incertidumbres políticas. Pues las urnas produjeron sendas respuestas; una al menos inequívoca, las otras dos con sus ambigüedades inevitables.

El caso más o menos claro es el fracaso del Centro Democrático (CD). Es verdad que, como lo afirman algunos de sus paladines más vociferantes, si uno se atiene al número de concejales y de gobernadores elegidos, el resultado no es tan malo. Pero esto es sólo un consuelo marginal: el CD no ganó una sola de sus apuestas grandes. En algunos casos (como Bogotá) perdió de manera vergonzosa. Cayó de local en Medellín, en un escenario mucho peor que el de los comicios pasados, en los que se impuso una figura que no le pertenecía al uribismo pero que le era —y es— afín. Tengan la seguridad de que Uribe no se lanzará al río Magdalena como lo prometió alguna vez de manera tan colorida, y que hará todo lo posible por revertir la actual tendencia. Así que estas elecciones no son el último responso del uribismo. Sin embargo, envían un mensaje muy claro a los políticos prácticos: todo aquel que siga apoyando los terribles propósitos y políticas de este Gobierno, algunos de ellos francamente homicidas, lo hace a buena cuenta de su propio capital político. Pues hoy en día es posible enfrentar al caudillo paisa sin pagar un costo prohibitivo. Hasta en la cueva del tigre se le puede llevar la contraria y no morir en el intento. Si lo acompañan en la tarea implacable de hacer trizas la paz es porque quieren, no porque tienen.

Las elecciones también trajeron bastante cambio, marcado por la victoria histórica de Claudia López y refrendado por el resonante beso que se dio para celebrarla con Angélica Lozano (a propósito: ¿no será sensato dejarla gobernar y ver cómo le va en lugar de seguirla hostilizando?). Esta vez la audacia de Bogotá estuvo secundada por victorias resonantes de candidatos alternativos en muchas partes. Me alegraron particularmente resultados como los de Cali, Magdalena y Santa Marta (que también tendrá alcaldesa por primera vez). Naturalmente, la transformación local en algunos casos solamente comienza y es en todo caso parcial (tendría sentido evaluar cifras en mano hasta dónde llega). No creo que estos resultados se puedan leer —como dijeron muchos titulares y comentaristas— como una victoria del “centro”, independientemente de cómo se defina este. Más que “centro”, la palabra más usada por los flamantes nuevos ganadores fue “renovación”. De hecho, muchos de los recién llegados ganaron aunque, o porque, “polarizaban” (comenzando por la propia Claudia, pero también Ospina y Caicedo). Pero a la vez supieron combinar tres características: casaron broncas con los medios pero mantuvieron una relación fuerte con ellos, atrajeron a sectores medios con símbolos y realizaciones renovadores y modernizantes, y lograron la confluencia de distintos esfuerzos de transformación. Creo que en este sentido la suya fue la victoria de una manera de hacer las cosas, y si esto tiene sentido entonces una vez más los políticos prácticos harían bien en considerar con cuidado el significado del fenómeno.

Tercero y último, las encuestas tuvieron un descache “significativo”. Por supuesto que a ellas hay que evaluarlas desde diversos criterios, pero uno clave es que tengan una decente capacidad predictiva (llamo a este el criterio hípico). De lo contrario carecerían de interés (para los políticos pero también para la academia). Por eso, a nadie sorprende que las empresas encuestadoras saquen pecho cuando aciertan. No escribo esto desde la hostilidad hacia las encuestas, sino todo lo contrario. Son instrumentos fundamentales, y en algunas elecciones —por ejemplo para presidente— les va razonablemente bien. Pero en las locales últimamente han cosechado descalabros bastante grandes. Valdría la pena buscarle explicaciones serias y sistemáticas al fenómeno.

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2019-11-01T00:00:34-05:00

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