Por: Luis I. Sandoval M.

“Ellos” y “Nosotros”

El telescopio Bolívar, puesto en órbita hace más de 200 años, con su enorme capacidad de escudriñar la galaxia política, acaba de descubrir un exoplaneta llamado Macondo donde a través de centenares de fotografías de alta precisión puede distinguirse claramente un “ellos” y un “nosotros”.

“Ellos” es una pequeña región con una formación colonial, poblada de rancios apellidos, los cuales dominan desde las alturas más prominentes. “Ellos” son dueños de casi todo, lo gobiernan todo y lo corrompen todo, mantienen los privilegios de la minoría e igualmente mantienen sin solución las necesidades de la mayoría. “Ellos” están en profunda crisis de legitimidad, han desacreditado la política y hecho de la democracia una caricatura, sin embargo parecen formados de roca indestructible.

“Nosotros” es una inmensa región, la más extensa, plural y diversa, con territorios de indígenas, afrodescendientes, campesinos, trabajadores, mujeres, jóvenes, comunidades lgbti, ambientalistas, defensores de derechos humanos, constructores y constructoras de paz, reclamantes de tierras, exiliados, artistas, poetas, académicos, escritores, pueblo llano…

En esta dilatada región del “nosotros”, “campo alternativo”, se cultiva el pensamiento crítico y crece una hermosa planta llamada “utopía” que recuerda todos los días que Macondo puede ser un lugar maravilloso para vivir, buen vivir y convivir. Sin embargo, ello no ocurre porque ese “nosotros” no se reconoce, no sabe que es “nosotros”, no tiene una identidad de región cultural y política, es un “pueblo” sin saber que lo es, por eso en Macondo “al Pueblo Nunca le Toca” como decía un tal Bernabé Bernal.

Macondo viene de pasar cien años de soledad, en realidad de violencias, guerras y polarizaciones, odios y venganzas que, por fin, parecerían terminarse mediante conversaciones y acuerdos. Pero en Macondo todavía no se entiende que es mejor la paz que la guerra, mejor la justicia que la inequidad, mejor la dignidad que el envilecimiento inveterado, mejor instaurar relaciones estéticas que mantener las relaciones depredadoras que han deteriorado el territorio y a las gentes que lo habitan durante generaciones.  

En medio de erupciones y conmociones sociales, culturales y políticas, se están reconfigurando las regiones en Macondo. La minoría de las alturas tiende a perder predominio y la mayoría en las llanuras puede pasar potencialmente a ser predominante mediante una direccionalidad incluyente del conjunto (hegemonía).

Mientras la minoría reduce la paz al silenciamiento de los fusiles, la mayoría la visualiza como un proyecto de país posible, con otra economía, otra forma de gobernar, otra forma de conflictuar, esto es, otra forma de vivir con derechos para todos y todas, haciendo de Macondo el exoplaneta más brillante de la galaxia política.    

Todo en la relación entre “ellos” y “nosotros” está pendiente de un próximo movimiento electoral que mantendrá el paisaje político como está, lo empeorará o lo transformará para bien de Macondo y de toda la galaxia en su incesante devenir.

Las últimas encuestas, vistas con cautela, algo muestran sobre “ellos” y “nosotros” que insinúa potencialidades nada despreciables: la encuesta polimétrica realizada por Cifras y Conceptos para Caracol Radio y Red+noticias, publicada el 4 de diciembre da a “ellos” el 26% de la intención de voto y a “nosotros” el 61%. La encuesta de Invamer Gallup para Semana, Noticias Caracol y Blu Radio, hecha pública el 7 de diciembre, arroja estas cifras sobre los tres primeros nombres en cada campo: Campo Tradicional “ellos”, Vargas Lleras 12.%, Martha Lucía Ramírez 8.7%, Iván Duque 8.4: intención de voto 29.1%. Campo Alternativo “nosotros”, Fajardo 18.7%, Petro 14.3%, Humberto de la Calle 9.1%: intención de voto 42.1%.  
 
¿No podrán estas potencialidades del “nosotros” convertirse en realidades en primera y segunda vuelta?
 
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