Por: Saúl Pineda Hoyos

Empleo sí, ¿pero la informalidad...?

Las cifras publicadas la semana pasada por el DANE han puesto de manifiesto que el país mejora en sus indicadores del mercado laboral.

A mayo de 2011, la tasa de desempleo nacional se redujo frente al 2010 hasta ubicarse en 11,3%, al tiempo que la tasa global de participación –que mide el tamaño relativo de la fuerza laboral en el país– continuó al alza y la tasa de ocupación se posicionó como la más alta en los últimos diez años.

El dinamismo económico nacional durante el primer trimestre de 2011 así lo confirma. Los indicadores de desempeño de la actividad productiva hacen prever que el país podría retomar índices de crecimiento superiores a 5% de forma sostenida: el sector agropecuario creció a una tasa no vista desde 2002, el ‘boom’ del sector minero energético ya es una realidad, las exportaciones del país se dinamizaron 37,2% en el período enero-abril del presente año. Entre tanto, los industriales reportan incrementos en su producción y ventas, mayor utilización de su capacidad instalada, incrementos en los pedidos y, en general, expresan la sensación de un clima más favorable para los negocios.

No obstante, es preciso que los resultados sean analizados con detenimiento y sin euforia desmedida. Las cifras de la Encuesta de Hogares también advierten que el dinamismo económico nacional no se traduce en una reducción significativa de los altos índices de informalidad y subempleo en el país. En las trece áreas metropolitanas estos indicadores se mantienen en niveles superiores a 50% y 30%, respectivamente. Los resultados se tornan más preocupantes cuando el análisis se concentra en ciertas ciudades del país. Barranquilla, por ejemplo, pese a ser una de las pocas áreas que alcanza tasas de desempleo de un solo dígito (7,8%), también es una de las que registra los mayores índices de informalidad (59%).

El buen balance económico de los primeros meses se ha visto reflejado también en buenos indicadores del empleo. Pero, por lo pronto, habrá que hacer mucho más que las grandes campañas que hoy difunden las Cámaras de Comercio para estimular el ingreso de los informales en el registro mercantil, en desarrollo de la Ley de Formalización y Generación de Empleo. Medidas para incentivar el aseguramiento de los trabajadores podrían constituirse en opción complementaria con el fin de acelerar el camino hacia la formalización.

 

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