Por: Cartas de los lectores

“En Bogotá, estamos pilas con la pobreza”

Esta Alcaldía de Enrique Peñalosa sí ha priorizado el tema social y estamos combatiendo la pobreza. Prueba de ello es que invertiremos en 2018 el mayor presupuesto en el sector social de los últimos seis años.

En los dos años de esta Alcaldía, entre los sectores de Educación, Integración Social y Salud se han invertido más de $8,4 billones de pesos. Estos recursos se ven reflejados en una mejor calidad de vida de los ciudadanos más vulnerables, a través de beneficios como más apoyos económicos para personas mayores y personas con discapacidad, mejor alimentación en comedores y mejores equipamientos sociales como los megacolegios y los 13 jardines infantiles proyectados.

Además de lo conocido como social, estamos desarrollando proyectos que impactan de manera positiva a los habitantes más vulnerables de la ciudad y que mejoran su calidad de vida: las nuevas troncales de TransMilenio y el Metro le ahorrarán cientos de horas de desplazamiento al año, principalmente, a ciudadanos de menores recursos, quienes en su mayoría viven lejos de su trabajo.

Los parques y las canchas deportivas hacen la vida más feliz y saludable para los ciudadanos de menores recursos, ya que es un espacio gratuito de encuentro y sano esparcimiento.

Las CicloRutas tienen un mayor efecto en los más vulnerables, pues hacen posible la movilidad en bicicleta, lo que trae un gran ahorro para su economía familiar: un ciudadano en bicicleta ahorra cerca de $1 millón de pesos en transporte cada año.

La pavimentación de las calles de los barrios marginales dignifica y mejora la vida de miles de ciudadanos.

El TransMiCable beneficiará a 700.000 habitantes de Ciudad Bolívar y será entregado en 2018. Desde ese momento los ciudadanos podrán hacer recorridos desde la parte más alta de la localidad hasta el Portal Tunal en apenas 13 minutos (no en una hora como ocurre hoy). Sin duda, una ganancia importante para las familias, que podrán disfrutar más tiempo juntos y menos tiempo en trancón.

Los 10 Centros de Atención Prioritaria de Salud -CAPS- reducen las barreras de acceso a la salud, lo que mejora la calidad de la atención. Se tiene previsto el diseño y adecuación de ocho más.

Con la estrategia “Desmarginalizar” se han mejorado aspectos integrales en los barrios más vulnerables de Bogotá: legalización de barrios, acceso a servicios públicos, rehabilitación de fachadas de viviendas (vamos en más de 10.000), participación para lograr convivencia, seguridad y mejorar los entornos, y legalización de titulación de viviendas.

Al final del cuatrienio se habrán entregado 150.000 Viviendas de Interés Social para los más pobres. 40.000 ya están en obra.

La intervención integral y la renovación del Bronx ha sacado de un escenario de terror y devuelto a la vida social a cientos de habitantes de calle, que ahora tienen un proyecto por el cual luchar. Además, ha mejorado la seguridad en el sector y la economía de las pequeñas empresas que allí se encuentran. Este espacio será un polo de desarrollo de la economía naranja.

En la nueva Bogotá, por primera vez en 19 años, se registra que en el 2017 ningún niño o niña menor de 5 años murió por desnutrición, gracias a la implementación de la Ruta Integral de Atención a la Primera Infancia. Además, más de 68.000 menores de 4 años asistieron a los jardines para recibir atención integral de calidad, con personal calificado que los atiende con amor y compromiso; de ellos, 1.578 corresponden a nuevos cupos.

Así mismo, en la nueva Bogotá se registra que en el 2017 más de 170.000 personas recibieron alimentación nutritiva y balanceada; más de 138.000 personas mayores cuentan con un apoyo económico y, de ellas, 2.000 reciben por primera vez este beneficio. A estos resultados, se suma el logro te tener a 9 mil habitantes que aceptaron la mano amiga de 700 ángeles azules y han dado el primer paso al acudir a los Hogares de paso del Distrito.

Por último, hoy la Administración Distrital puede dar cuenta de los avances en atención a cerca de 1.270 personas con discapacidad menores de 18 años, quienes desarrollan sus habilidades en los Centros Crecer y, de ellos, 350 se han incluido en entornos productivos.

Nos movemos por los más vulnerables. En promedio al año, el 50 % de la inversión social en la ciudad se ha destinado al sector Educación, el 34 % al sector Salud y el 16 % restante al Integración Social. Esta tendencia se ha mantenido tanto en la Administración actual como en la anterior, es decir, no es verdad que el gasto social haya sufrido reducciones.

Tampoco es cierto que la pobreza en Bogotá aumentó en 2016. Por el contrario, dicho aumento se dio a inicios de 2015, durante la administración del exalcalde Gustavo Petro, y se mantiene hasta diciembre de 2016. Así lo respaldan las cifras detalladas de pobreza que se basan en los reportes del DANE.

Ahora bien, 14,85 % es la variación del índice de pobreza no del número de personas pobres en Bogotá. El dato correcto es que el número de personas pobres aumentó en 1.5 puntos porcentuales, estadísticamente insignificante. Se debe tener cuidado con la lectura de las cifras para no confundir a la ciudadanía y dar pie a interpretaciones equivocadas.

Ni es cierto que se haya presentado una caída de los ingresos de los hogares pobres en 2016. Lo que sí ha ocurrido es que la inflación en los precios de los bienes que componen la canasta básica ha impactado a los hogares más vulnerables. Pero este fenómeno no es exclusivo de la ciudad, la inflación afectó a todo el país y a las 13 grandes ciudades, aunque, vale decirlo, con mayor intensidad en Bogotá.

Lo que las cifras sugieren es que los ingresos de los hogares menos favorecidos deben crecer con una velocidad mayor que la que se viene registrando desde 2014. Si bien es cierto que la inflación no es una variable de control absoluto por parte del Gobierno Distrital, esta Alcaldía está comprometida con los más vulnerables y por eso adelanta un proceso de modernización de la política social, que garantice la inclusión social y productiva de los hogares.

Esto significa que, entre otras medidas, seguimos trabajando en mejorar los mecanismos de focalización y priorización de los servicios sociales, para que lleguen realmente a los que más los necesitan. Así, hemos venido reduciendo la cantidad de personas que, pese a tener capacidad de pago o no cumplir con condiciones de vulnerabilidad, se venían beneficiando de los servicios sociales.

¡Todo esto para contarle a la ciudad que, en la Bogotá Mejor para Todos, estamos pilas con la pobreza!

Esta Alcaldía de Enrique Peñalosa sí ha priorizado el tema social y estamos combatiendo la pobreza. Prueba de ello es que invertiremos en 2018 el mayor presupuesto en el sector social de los últimos seis años.

En los dos años de esta Alcaldía, entre los sectores de Educación, Integración Social y Salud hemos invertido más de $8,4 billones de pesos. Recursos que se ven reflejados en una mejor calidad de vida de los ciudadanos más vulnerables, a través de beneficios como más apoyos económicos para personas mayores y personas con discapacidad, mejor alimentación en comedores y mejores equipamientos sociales como los megacolegios y los 13 jardines infantiles proyectados. Por primera vez en 19 años se registra que en el 2017 ningún niño o niña menor de cinco años murió por desnutrición.

En la nueva Bogotá, además de lo conocido como social, estamos desarrollando proyectos que impactan de manera positiva a los habitantes más vulnerables y hacen su vida más feliz: las nuevas troncales de TransMilenio y el Metro, los parques y las canchas deportivas, las CicloRutas, la pavimentación de las calles, el TransMiCable, los 10 Centros de Atención Prioritaria de Salud -CAPS, las Viviendas de Interés Social, y la legalización de barrios marginales.

Nos movemos por los más vulnerables. No es cierto que la pobreza en Bogotá aumentó en 2016. Por el contrario, dicho aumento se dio a inicios de 2015, durante la administración del exalcalde Gustavo Petro, y se mantiene hasta diciembre de 2016. Así lo respaldan las cifras detalladas de pobreza basadas en reportes del DANE.

Es importante aclarar que 14,85 % es la variación del índice de pobreza, no del número de personas pobres en Bogotá. El dato correcto es que el número de personas pobres aumentó en 1,5 puntos porcentuales, estadísticamente insignificante. Se debe tener cuidado con la lectura de las cifras para no confundir a la ciudadanía.

Tampoco es cierto que se haya presentado una caída de los ingresos de los hogares pobres en 2016. Lo que sí ha ocurrido, en todo el país, es que la inflación en los precios de los bienes de la canasta básica ha impactado a los hogares más vulnerables.

¡Todo esto para contarle a la ciudad que, en la Bogotá Mejor para Todos, estamos pilas con la pobreza!

María Consuelo Araújo Castro. Secretaria de Integración Social, Alcaldía Mayor de Bogotá.

 

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