Por: Olga Lucía Barona

En buena hora

En dos frentes absolutamente distintos, los dos equipos más históricos de Bogotá le dan por estos días motivos de alegrías a sus sufridas hinchadas.

Santa Fe se clasificó magistralmente a los cuartos de final de la Copa Sudamericana, tras golear 4-1 al brasileño Botafogo, que tal vez menospreció al rival viniendo a Bogotá sin sus principales titulares. Pero el equipo capitalino, de la mano del gran Ómar Pérez, se llevó los aplausos con un juego contundente, aguerrido y sin complejos.

Tras la minicrisis que se generó por la salida de Arturo Boyacá, el nuevo timonel, Wilson Gutiérrez, supo solidificar un equipo que además de que gana, gusta.

Ahora se viene el Vélez Sarsfield, dirigido por un viejo conocido por el país como lo es Ricardo Gareca. El primer pulso será el próximo miércoles en Bogotá y Santa Fe tendrá que llevar un buen saldo a Argentina si quiere avanzar con éxito en este torneo pues, además de brindarle dicha a su afición, le ingresan al equipo unos buenos dolaritos, que caen como anillo al dedo.

El otro reto para el fútbol bogotano lo protagonizará esta noche Millonarios, un club que hace más de diez años no gana uno título. Hoy, ante el Chicó, sale por la conquista de la Copa Colombia. Y yo diría que tiene la obligación de ganarla por su historia, por cerrar en casa y por llegar con la ventaja de haber ganado en Tunja. Fácil no será. El equipo de Alberto Gamero tiene lo suyo y recordemos que eliminó en las semifinales al poderoso Nacional, que cuenta con una nómina de lujo.

Pero los hinchas le han perdonado al técnico Richard Páez muchas de sus equivocaciones y ya es hora de que el venezolano con este título empiece a demostrar por qué los directivos de Millonarios lo mantienen en el cargo pese a su poca efectividad.

 

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