Por: Cartas de los lectores

En defensa de la Policía

Escribo a raíz de la columna de Aldo Civico “Hay que reformar a la Policía Nacional”, que señala que la policía actuó en Tumaco como organización criminal, publicada el 11 de octubre de 2017 en El Espectador.

Considero que para criticar lo ocurrido en Tumaco se debe conocer el lugar de los hechos y ponerse en los zapatos de nuestros policías.

Lamento que el insigne columnista califique a nuestra gloriosa y benemérita Policía Nacional de los colombianos como una organización criminal ante lo ocurrido en Tumaco. Creo que Aldo Civico conoce qué implica y significa una organización criminal. Nuestra policía no merece un calificativo calumnioso, injusto, que desdibuja la imagen institucional, que descalifica, desconoce el sacrificio de miles de policías, que desmoraliza, desmotiva al policía a cumplir con su deber.

Aldo Civico sabe que nuestra policía constituye un referente internacional en la lucha contra el crimen organizado. Le recuerdo que, si no es por nuestra policía, que desmanteló los carteles de la droga, en cabeza de Pablo Escobar y de los Rodríguez Orejuela, Colombia hoy sería un narco-Estado, Estado fallido, la cenicienta de Suramérica.

Me identifico con la columna de Yolanda Ruiz “Tumaco y la mata que no mata” del 12 de octubre, al señalar que “no nos podemos ensañar con unos policías” que atendieron la situación.

El pasado jueves, varios medios de prensa nacional señalan que existen videos y fotos que probarían que se presentaron ataques a policías, así también lo indica el ministro de Defensa.

No podemos olvidar, ni descartar, que en el lugar de los hechos operan grupos armados ilegales, incluyendo narcotraficantes, que pudieron provocar el enfrentamiento entre manifestantes y los policías de servicio en Tumaco, evitando, rechazando así la erradicación de los cultivos ilícitos. Operan protocolos de seguridad policial que deben aplicarse.

Estoy de acuerdo con las declaraciones del señor general Nieto, director de la Policía, al señalar que respalda las versiones de los policías que se encontraban en Llorente, Tumaco.

Frente a la confusa situación, es importante evitar lanzar ligerezas, prejuzgamientos, ensañarnos con los policías que atendieron los hechos mencionados.

Esperamos que la Fiscalía y la Procuraduría establezcan la verdad y señalen a los responsables.

Estimados policías de Colombia, mantengamos la moral y la vocación de servicio muy en alto, invitándolos a seguir cumpliendo con la sagrada misión policial. Reciban mis respetos y admiración.

General (r) Luis Montenegro R. Exsubdirector de la Policía Nacional.

 

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