Por: Felipe Jánica

En equipo es mejor

Mucho se ha hablado de desarrollo económico y social en nuestros países latinoamericanos. Es cierto, hay aún un camino considerable por recorrer. No obstante son muchas las oportunidades que tenemos, además de lograr sostenibilidad y perdurabilidad en ese desarrollo. Para ello se necesitan más que pensamiento individual, un pensamiento colectivo.

Sé que hay muchos y muy buenos ciudadanos en nuestros países. Sin embargo, son pocos los que sobresalen y/o muchos los que poco o nada pueden hacer de cara a lograr el anhelado desarrollo económico y por ende social. Contamos con muy buenos y diversos profesionales. Muchos de ellos destacados en su rama de especialidad o afinidad. Pero, solos no podremos lograr cambios trascendentales como los que merecemos. Para ello es necesario que se cree una autopista que facilite la participación de multidisciplinaria de los ciudadanos. Sí, sé que parece utópico. Sin embargo, es lograble si existieran buenas intenciones de los estadistas más allá de los gobernantes corto placistas que están pensando en su cuarto de hora.

En columnas pasadas había tocado sutilmente el tema de la educación. Sigo insistiendo en ésta que la solución, no paliativa, es una reforma estructura, en donde sobresalga la educación. Una educación inclusiva – ojo no es un pensamiento político – me refiero a una educación en la que prevalezca el sentido común y la formación en habilidades blandas (soft skills, es decir aquellas que lidian con temas de interacción con la sociedad), sin que ello vaya en contra de la formación básica y fundamental de las habilidades duras tradicionales (hard skills). Logrando cambios en este campo podremos formar al futuro del nuestras sociedades y con ello se garantizará un mejor futuro económico.

Lograr trabajar en equipo es fundamental para un desarrollo económico. Si logramos cambiar el trabajo individual por uno en equipo, seguramente tendremos una mejor sociedad. Ejemplos tan sencillos como dejar de lado los pensamientos regionalistas que ocurren con frecuencia debería ser el punto de partida. Es que juntos somos más. Sino revisemos la historia reciente en materia de Brexit y Catalexit. El más perjudicado de estos cambios lo termina pagando la sociedad. Es que no hay motivos para dividir, en lugar de ello lo que hay que hacer es sumar, esto si no logramos multiplicar, que debería ser el objetivo final.

Eso por el lado social. Pero como no se puede separar lo social de lo económico, debemos acudir también a quienes nos han ayudado a entender la economía. El más reciente de ellos fue Nash quien con su teoría le aportó más a la sociedad que a la economía misma. Lograr argumentar que era mejor no solo maximizar el beneficio individual sino grupal, mejores resultados grupales se podrían lograr. Esto mismo pasa en la sociedad, si se lograse maximizar el resultado de un grupo (organizaciones) mejores ciudadanos tendremos. Sobre todo más y mejor satisfechos.

Así las cosas, es mejor pensar en equipo y lograr que las empresas y los estados sigan este pensamiento. Para llegar a ello es necesario que se establezcan indicadores que beneficien más el resultado grupal que el individual. Más o menos es premiar el resultado grupal en lugar del individual, pues con ello lo único que se logra es que existan mejores desempeños individuales mas no colectivos. Por supuesto, también se deben premiar los mejores desempeños individuales, pero éstos deberían ser menos llamativos a fin de evitar percepciones negativas en contra de los quienes sobresalen.

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