Por: Uriel Ortiz Soto

En firme fallo del T.A.J contra Colombia

Lo más grave, es que los funcionarios responsables, por acción o por omisión, que permitieron se llevara el fallo hasta sus últimas consecuencias, de donde se deriva un proceso sancionatorio por incumplimiento, andan muy tranquilos en sus cargos...

Lo más grave, es que los funcionarios responsables, por acción o por omisión, que permitieron se llevara el fallo hasta sus últimas consecuencias, de donde se deriva un proceso sancionatorio por incumplimiento, andan muy tranquilos en sus cargos sin importarles que con su actitud han cometido el delito de Prevaricato y que el País por su culpa va a sufrir graves perjuicios y señalamientos en el contexto del Comercio nacional e Internacional. No deberían olvidar que fuera de las acciones penales correspondientes, son responsables civilmente por los daños y perjuicios  causados a los usuarios importadores, por su actitud negligente y sospechosa.

El caso que nos ocupa, es la negativa del Gobierno Colombiano, para autorizar importaciones de arroz procedente de los Países Andinos,- Perú, Ecuador y Bolivia-; sin que medie justificación, ni se hubiese dictado acto administrativo alguno. Por tal razón, acaba de quedar en firme una sentencia proferida por el Tribunal Andino de Justicia, TAJ, No. 118-Al-2003 del 24 de Mayo del 2010, ya ejecutoriada; donde se impone una sanción, consistente, en que los productos agrícolas exportados desde Colombia a los Países Miembros, en lo sucesivo tendrán que pagar un arancel equivalente al 5%.

Es conveniente, que el nuevo Ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, doctor Juan Camilo Restrepo, ordene una investigación exhaustiva con el fin de sancionar a los funcionarios responsables que con el ánimo de favorecer intereses particulares se han negado sistemáticamente a expedir los permisos fitosanitarios correspondientes, no obstante haberse solicitado previa cancelación, desde hace más de año y medio.

Los argumentos esgrimidos por los funcionarios, del Instituto Colombiano Agropecuario ICA, son variados: cada que se les requiere sobre este hecho, se escudan en que: es potestativo del Señor Ministro de Agricultura, o del Señor Presidente de la República, autorizar tales permisos; hasta el de inventarse todo tipo de patrañas como la existencia de plagas arroceras en la Región Andina, las cuales quedaron plenamente desvirtuadas a través del fallo que acaba de proferirse en contra de Colombia, publicado en la gaceta oficial del Acuerdo de Cartagena.

Es lamentable, que mediante este tipo de engaños, se estén violando claros principios de la Constitución Política de Colombia, que en sus artículos: 332, 333 y 336, habla de la obligatoriedad del Estado, de proteger la libre empresa, la actividad económica, y evitar el monopolio; pero sobre todo, se constituya en toda una maraña de mentiras contra las personas que viven de la actividad del Comercio Andino, regulado por la Junta del Acuerdo de Cartagena, con clara violación de sus artículos: 72-73-76-77-91 y 97; por parte de los funcionarios mencionados.

Sobre este caso no han valido Derechos de Petición, interpuestos ante el Gerente General del ICA,  quién se negó a dar cumplimiento a un fallo de Tutela, proferido por el Tribunal Administrativo de Cundinamarca, que lo obligó a dar una respuesta  dentro de las 24 horas siguientes a su notificación, en el sentido de explicar las razones claras y precisas, para tan reiterada negativa 

No olvidemos que la trascendencia de los fallos de los tribunales internacionales en materia comercial en contra de nuestro País, son mala carta de presentación para firmar tratados y acuerdos posteriores, especialmente ahora que vivimos envalentonados con los TLC, de varios Países. Podemos estar absolutamente seguros que ningún gobierno, que se precie de seriedad comercial, querrá tener como socio a alguien que no honra su palabra e incumple los Tratados y Convenios Internacionales. Especialmente valiéndose de mentiras y engaños.

¿Pero a quien está protegiendo el gobierno Colombiano, con toda esta cadena de mentiras? Indudablemente que a los arroceros, especialmente los que están vinculados a la Federación Nacional, quienes viven básicamente de especular con uno de los principales productos de nuestra canasta familiar. No obstante, que en el  gobierno Uribe y en los anteriores, Fede - arroz, ha recibido una serie de incentivos y ayudas con la filosofía de que sus precios lleguen a un precio justo al público, continuamos consumiendo el arroz más costoso del mundo.

Sería muy importante que los organismos de control, investigaran con toda severidad, a donde van a parar estos incentivos y demás ayudas que se otorgan, puesto que entre más beneficios reciben, mas lágrimas de arroz lloran. Porque, la verdad, es que a su presidente, con frecuencia lo escuchamos por las emisoras armando pataletas, para impedir se normalice el mercado en beneficio de los consumidores.
                    
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