Por: Ana Milena Muñoz de Gaviria

En la política todos tenemos responsabilidad

El hay festival se ha convertido en un escenario para el conocimiento de nuevos escritores y libros, pero igualmente es un escenario para la discusión de temas de opinión; fue así como este año la paz fue uno de ellos y en la discusión participaron nobeles de Paz, periodistas con experiencias en procesos de paz y de guerra, funcionarios y negociadores del proceso. Y en ese sentido, para los participantes fue un tema de gran interés y un buen escenario para la información y la discusión.

HORIZONTES

Con entusiasmo hubo un reconocimiento por la tarea liderada por Humberto de la Calle como jefe de negociación del proceso de paz en La Habana. La paz sigue siendo popular para el público y una esperanza. Además de la información, en los debates igualmente se usó cierto populismo para desacreditar la política y recibir así aplausos por parte de algunos participantes.

Se desacredita la política como si esta actividad fuese lo peor. Hay personas que ejercen mal la política, es verdad, pues sobreponen sus propios intereses a los públicos, pero no necesariamente todos son así. Se generaliza el Congreso como lo peor y como si fueran todos corruptos o malos.

La política es mucho más y, como lo dicen algunas definiciones de política, es aquello que es público, es una actividad del conjunto de los ciudadanos que participa en los asuntos de un Estado, una ciudad, una autonomía, etc., con su voto, sus peticiones, sus protestas o de otra forma. Es el arte, doctrina u opinión referente al gobierno de los estados. Actividad de quienes rigen o aspiran a regir los asuntos públicos.

Y es que políticos son todos los que participan en el manejo de los intereses del Estado. El presidente Santos es un político, los negociadores de paz son políticos, los congresistas son políticos, y creo que la tarea de la prensa no es sólo desacreditar, sino también debe ser la de mostrar que la política es necesaria. El control ciudadano y el periodístico son fundamentales, pero no se debe juzgar ni calificar a todos como malos, corruptos y poco trabajadores pues hay gente buena ejerciendo la política y manejando con responsabilidad los asuntos del Estado. Y esto hace daño. En eso hay una responsabilidad por parte de los críticos.

Ser político o ejercer la política no es fácil y requiere en muchas ocasiones de un sacrificio personal y lo que se necesita es precisamente más gente con buenas intenciones y que piensen más en el bien general.

Decía Moisés Naím que se necesitan más ciudadanos de bien que participen en los asuntos públicos y en la solución de los problemas del país. Los temas públicos no son sólo de los políticos, son de todos los ciudadanos, y hoy la tecnología permite diversas formas de expresión

Sería importante que cada uno mirara cuál es su papel en la sociedad y aun en los asuntos de interés público, y si hay que cuestionar haciéndolo en forma constructiva, dignificando la tarea de la política y la forma de ver los asuntos de interés publico.

 

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