Por: Columnista invitado

En memoria de Gastón de Bedout

Gastón de Bedout Arbeláez, hijo de Ramón de Bedout y Betsabé La Negra Arbeláez, dedicó su vida a sus tres grandes pasiones: los libros, la gastronomía y su familia.

 Desde la gerencia de Editorial Voluntad, donde trabajó por más de 40 años y que lideró por más de 20, elaboró textos escolares que acompañaron a generaciones en sus aulas de clases. Un convencido de la gran calidad del libro en Colombia, impulsó la industria editorial desde la Cámara Colombiana de la Industria Editorial, para desarrollar la Ley del Libro, fundamental para ese círculo en Colombia y uno de los grandes promotores de la Feria del Libro de Bogotá. Su objetivo fue siempre educar y llevar cada vez más lectura a los colombianos. Sus colaboradores en Voluntad afirman que no sólo era un apasionado por lo que hacía, sino por quienes lo rodeaban, siempre un convencido de que el trabajo en equipo llevaba a grandes logros.

Otra de sus pasiones fue la gastronomía. Esta pasión por la comida, herencia de su abuela, lo llevó a ser un gran erudito en el tema. Fue miembro fundador de la Academia Colombiana de Gastronomía —que se dedica a la preservación y difusión de las tradiciones gastronómicas—, convencido junto con los demás fundadores de que Colombia necesitaba promocionar su gastronomía. Fue miembro de la Chaîne des Rotisseurs y de Los Caballeros de la Buena Mesa, y en muchas ocasiones jurado internacional de concursos de gastronomía. Su objetivo fue gozar la comida, enseñar y educar sobre la misma sabiendo que las tradiciones gastronómicas son parte de la cultura de un pueblo.

Pero su pasión más grande fue su familia. Una persona dedicada a sus dos hijos y a su esposa. Por casi 40 años, Gastón y Patricia hicieron un hogar donde reinaba el amor, el respeto y la educación, y en donde impartieron en sus hijos ese mismo sentir. Hoy, cuando se cumplen 10 años de su fallecimiento, su esposa Patricia, sus hijos Jean-André y Jean Louis, y sus nietos Chloe, Jacques, Philippe y Silvana recordamos a este gigante de la industria editorial y gastronómica colombiana, pero ante todo lo recordamos como un gran esposo, padre y abuelo.

 

 

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