Iván Duque: así fue su histórico triunfo en las elecciones presidenciales

hace 1 hora
Por: José Roberto Acosta

¿En qué invertir?

Tasas de interés apenas por encima de la inflación; acciones volátiles y en terreno perdedor; finca raíz recalentada y un dólar sin fuerza, dificultan la toma de riesgos financieros en nuestros mercados.

Como lo anticipamos en esta misma columna el pasado 14 de julio, los títulos de deuda pública TES han llegado a una tasa de rendimiento cercana al 6% anual con vencimiento al año 2024. Lo anterior significa que, por cien millones invertidos, se tendría intereses de medio millón al mes. Y aunque este resultado pareciera desestimular el ahorro, en la práctica sucede todo lo contrario, pues ahora se necesita un mayor acervo de capital para vivir de la renta, tal como pasa en el Japón, donde con intereses cercanos al cero, cada individuo debe ahorrar al máximo en su vida productiva para poder sobrevivir después, gastando dicho ahorro.

La finca raíz está tan costosa, que el rendimiento por arrendamiento difícilmente llega al 5% anual sobre el valor comercial del inmueble. Y si en la reforma tributaria prospera la eliminación del beneficio por aportes a las cuentas AFC, la reducción de ese flujo comprador tendría efecto adverso sobre los precios del mercado.

El dólar definitivamente no tiene como subir. Al anuncio de la Reserva Federal de mantener las tasas de interés cerca de cero hasta el año 2015, se suman a una ola de emisión sin precedentes que tiene como objetivo la debilidad del dólar para mejorar la creación de puestos de trabajo en el coloso del norte.

Quedarían las acciones, que en Colombia han estado castigadas por una permanente volatilidad desde hace seis años, cuando el índice la Bolsa tocó los 15.000 puntos. Por rentabilidad de dividendos el promedio esta en el 2.8% anual, con interesantes opciones hasta del 4% anual, pero con la posibilidad de que una reducción de la demanda interna privada y las políticas de austeridad mundiales, mermen los futuros márgenes de ganancia empresariales.

Me quedo con las acciones. La amplia liquidez, las bajas tasas de interés de largo plazo y un mercado inmobiliario amenazado, dejan a la inversión en empresas como la alternativa más interesante actualmente. Solo cabría recordar que en el caso japonés hace quince años sucedió igual, pero las acciones no fueron.

Buscar columnista

Últimas Columnas de José Roberto Acosta

Medimás y Electricaribe: similitudes

Reficar, Odebrecht y sistema de salud

La mercancía de Medimás

Medimás censurando

Medimás incumplió, y que