Por: Nicolás Rodríguez

En su nombre todos querían

En nombre de las víctimas la administración de Santos supo vender nacional e internacionalmente el proyecto político de la paz. Ya desde la desmovilización de las Autodefensas Unidas y la entrada en vigencia de la ley de Justicia y Paz, las víctimas asumieron un rol en el espacio público.

Tras lo acordado en La Habana y dadas las categorías que emanan de la justicia transicional, se avanzó sustancialmente con respecto a la era dorada del negacionismo, cuando Uribe afirmaba sin sonrojarse que en Colombia no había conflicto. “Perdón”, “reconciliación”, “nunca más” y otros conceptos de la justicia transicional tomaron fuerza. Las víctimas ya no solo eran una identidad social. También eran un lugar especial para el ejercicio de la política. En su nombre todos querían.

La derecha no tardó en defender a sus propias víctimas, por lo general ligadas a la práctica del secuestro. Políticos de izquierda defendieron las suyas. Los liberales se sumaron. Los conservadores también. Hasta Cambio Radical participó.

En paralelo a esta politización lamentable del reconocimiento de las víctimas, los líderes sociales que velan activamente por sus derechos han sido asesinados impunemente. El Gobierno, terco y cómplice, insiste en que no hay un patrón. Pues bien: en las muertes de esos líderes están las claves explicativas de las dimensiones regionales del conflicto. Ahí está la sistematicidad. Estas son las regiones, justamente, a las que la clase política les cerró el camino en el Congreso.

Lo más paradójico del argumento uribista sobre el uso fariano que supuestamente recibirían las curules negadas es que la mayoría de los líderes que representan a las víctimas en esas regiones tienen un discurso contrario al de la guerrilla. Las minorías afro e indígenas lo han perdido todo por el conflicto, y en buena parte por la guerrilla. Se oponen, también, a los paramilitares, a los narcos y en general a las élites regionales que le han sacado provecho al conflicto. De ahí que tantos salten.

 

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