Por: José Roberto Acosta

En tierra de ciegos...

Si el presidente de un banco no pagara cumplidamente a los jornaleros de su finca privada, poca o ninguna autoridad moral tendría para ordenar a los abogados que preside en su entidad financiera para que embargaran y ejecutaran a sus deudores morosos.

Pero en la vida real el tema de autoridad moral poco o nada les importa a quienes detentan el poder económico y desgraciadamente tampoco a quienes detentan el poder político, por ello la demora en la solución a la crisis económica griega, donde el tema de autoridad moral atravesará cualquier decisión.

Si el tema fuera eminentemente financiero, los números hablarían y listo: de cuánto es el cheque, pero la pregunta es ¿Quién pagará el cheque? Esta semana fue positiva para los mercados, impulsados al alza por confirmación de Francia y Alemania de no expulsar de la zona euro a Grecia e inyectar por medio del Banco Central Europeo la suficiente liquidez al sistema bancario, a lo que se sumó la intención de China de invertir en bonos europeos. Sin embargo, esta calma es transitoria y la incertidumbre continúa, especialmente en España e Italia, que cada vez se ven más ahogadas en deuda pública y privada.

En Colombia los dilemas éticos de banqueros y demás instituciones son igualmente difíciles. Sin embargo, aunque el presupuesto general de la Nación para el año próximo ya se acerca a $165 billones y el aumento de la deuda pública es la primera instancia para financiarlo, el desequilibrio fiscal ni se acerca a la insostenible situación norteamericana o europea en ese frente. En tierra de ciegos Colombia sigue siendo la tuerta.

Para la próxima semana no se prevén muchas noticias, lo que puede favorecer posiciones de entrada en diferentes mercados. Sin embargo, debería tenerse un horizonte de corto plazo, dado que en el mediano y largo plazo el tema europeo sigue enredado. Enamorarse del largo plazo, como era antes la estrategia de inversionistas como el exitoso Warren Buffett, no parece ser aconsejable en la actualidad. La inestabilidad tiende desatorarse no hacia la mejoría sino hacia el empeoramiento. El mercado accionario japonés sigue a la mitad de precio de hace quince años y el americano al nivel de hace diez.

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de José Roberto Acosta

Los que ganan con Medimás

Victimarios de cuello blanco

Las mentiras de Carrasquilla

Un fiscal enjaulado

¿De bonos de agua a bonos de salud?