Por: Mario Morales

Encuestas, miedos y desilusiones

FRÍA, SIN EMOCIÓN. LA CAMPAÑA electoral, de par en par y con todas sus fichas, salvo novedades de los “verdes”, arranca abúlica, lánguida y sin ilusiones. A diferencia de estos tres últimos lustros, no hay fervor, ni siquiera espacio para la utopía.

Ni el anuncio reeleccionista de Santos, ni el regreso de Aída Abella, ni la decisión de Mockus y Uribe de lanzarse al Congreso han logrado tocar las fibras del electorado, tal y como lo expresa el desentendimiento de esa mitad porcentual consultada por la encuesta Colombia Opina.

Las causas de la desazón anidan en la corrupción y la impunidad que la acompaña irremediablemente, como gérmenes de la pérdida de fe en la institucionalidad. Los señalados siguen ahí o seguirán detrás de sus parientes a cargo de los hilos del desangre cruel e irreversible.

Suma o resta, depende de como se mire, la atorrante escasez de ideas que se transformen en propuestas y que alimenten plataformas. Todo queda a expensas de la imagen y del carisma de los candidatos. Se entiende porque todos pierden. Sólo les quedan las maquinarias y la improvisación.

El proceso de paz, así como está, ayuda al determinismo. Entre los cuerdos, hasta el más escéptico abre un compás de espera para ver si esta vez sí...
Y luego la previsión del escenario monotemático y monoestético que se avecina con su aguacero de encuestas contradictorias (en las que ellas siempre ganan), y el remolino de “debates” mediatizados, sin chispa ni sorpresa, y el aluvión de entrevistas repetitivas cundidas de mentiras, montajes y maquillajes...

Y para colmo el miedo que subyace. El miedo a que fusiles, motosierras, panfletos y tuits desquiciados alboroten el avispero. O miedo a que los psicópatas, como los llamó el presidente Correa, se le atraviesen a los diálogos. O miedo a que el elegido resulte ser de los mismos...

Pero también el miedo a perder esa indolencia, ese desaliento, ese no ser, insensible y aburrido, pero cómodo, que nos retrata mejor que todas las encuestas.
@marioemorales

 

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