Por: Hernán Vallejo G.

Enfermedad holandesa, locomotoras y política industrial

La enfermedad holandesa se presenta cuando un sector económico, por lo general minero, tiene un auge y ello viene acompañado de la pérdida de participación en el PIB de otros sectores.

Dada la revaluación del peso de los últimos años, muchos analistas han alertado sobre la existencia de enfermedad holandesa en Colombia, lo cual ha generado gran preocupación en nuestro país.

Según cifras del Banco Mundial (WDI 2013), la participación de la agricultura en el PIB de la economía colombiana entre 1970 y 2010 cayó de 26% a 7%; en América Latina, del 13% al 5%, y en el mundo, del 10% al 3%.

En Colombia, la participación de la industria (sin incluir el valor agregado de la explotación de recursos naturales) entre 1970 y 2010 ha pasado de 26% a 25%; en América Latina, de 31% a 25%, y en el mundo, de 35% a 22%.

Nótese que después de 30 años de auge minero en Colombia, en 2010 todavía teníamos en agricultura (a la que varios catalogan como la cenicienta y el sector abandonado de la economía colombiana) una participación en el PIB 2 a 4 puntos porcentuales mayor que la participación de la agricultura en América Latina y en el mundo, y en la industria también teníamos una participación igual a la de América Latina y tres puntos porcentuales por encima de la del mundo.

De otro lado, en servicios (por ejemplo, comercio, intermediación financiera, información y comunicaciones, atención médica, logística, transporte, investigación y desarrollo, consultoría y educación), nuestra participación en el PIB entre 1970 y 2010 ha pasado de 46% a 58%; en América Latina, de 52% a 62%, y en el mundo, de 53% a 70%.

Por lo tanto, en servicios nuestra participación estaba en 2010 de 4 a 12 puntos porcentuales por debajo de la participación de los servicios en la economía de América Latina y del mundo. Lo anterior sugiere que si en Colombia hay enfermedad holandesa, ello ha afectado principalmente al sector de servicios, que ha sido, precisamente, el sector con mayor dinamismo en la economía mundial, por lo menos en las últimas cuatro décadas.

Sin embargo, si uno revisa nuestros medios de comunicación encuentra que en múltiples escenarios, y prácticamente en todos los segmentos del espectro político, se propone que la industria y la agricultura sean nuestras locomotoras del crecimiento de largo plazo. No sobraría que quienes proponen políticas de desarrollo de largo plazo les dieran una mirada más cuidadosa a las cifras del desarrollo mundial del último medio siglo.

Está bien contribuir a que el agro y la industria sean más eficientes, y apoyarlos en momentos de dificultad. Pero es importante que al llegar a un acuerdo de paz, al hacer anuncios de campaña política o al tratar de dar forma a la composición sectorial de nuestra economía, no pretendamos colocar a Colombia en contravía de la trayectoria del desarrollo del mundo entero y en contra de la expansión de la verdadera locomotora del crecimiento a nivel mundial, que en los últimos 40 años ha sido, de forma contundente, el sector de los servicios.

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2014-03-09T23:41:58-05:00

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Enfermedad holandesa, locomotoras y política industrial

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