Por: María Teresa Herrán

Escarbando

LA PERCEPCIÓN QUE TIENEN MUCHOS colombianos sobre el Congreso es el producto de una confusión entre el continente y el contenido, como si el vidrio de un vaso fuera lo mismo que el sabor del líquido que contiene.

¿No lleva esta actitud a la peligrosa y equivocada conclusión de que al país  le iría mejor sin Congreso?

Y si es evidente el mal ejemplo de algunos senadores o representantes ¿no obedece esa percepción a una deficiente comunicación del Congreso con los ciudadanos por exceso de vitrina de las cúpulas, desorden de los debates y foco en pocos temas?

¿No es impresionante que el 45% no sepa ni responda sobre las funciones del  Congreso en una encuesta de Transparencia por Colombia y Congreso Visible?

La labor de estas dos iniciativas, que organizaron para hoy un importante foro internacional comparativo sobre el asunto, es una muestra de que el Congreso sí debe tener quien lo ronde y abrirse más a la ciudadanía.

¿No son más cercanos y transparentes los parlamentos de países como Chile, México y Argentina?

¿No dependen en exceso los reporteros  políticos colombianos de las cabeceras de las instituciones, y más de personas que de temas, lo que lleva a perder la dimensión del control político, del equilibrio de los poderes y del papel de la oposición en una democracia?

Y por el lado de los ciudadanos ¿No es una frase irresponsable e ignorante repetir que “en el Congreso todos son unos corruptos”?

¿No es acaso tripartita la responsabilidad de mantener vivo el respeto por las instituciones?

* * *

A propósito de estereotipos y de respeto: después del “oso morboso” de la Rueda (consideró un “deber” que Clara Rojas le revelara al país detalles que tiene el derecho de no revelar), increíble que en el mismo error cayera Clara Elvira Ospina, el lunes pasado, en la Biblioteca Virgilio Barco, anulando así su esforzada presentación del libro Cautiva. Empecinarse en  averiguaciones sobre la paternidad o la pelea con Íngrid es una falta de respeto y un desconocimiento del potencial y la trayectoria de una persona a la que se quiere encasillar. ¿Será que las lógicas comerciales llevan a ciertas mujeres a actitudes que no tendría el más ensañado de los machistas?

marí[email protected]

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