Escasez de obras

Es tal la carencia de obras de importancia en la Costa Caribe colombiana a través de los gobiernos centrales, que justificar su realización mediante la enumeración de las mismas se torna difícil entre unos y otros representantes de gobiernos pasados que ahora promeseros en vísperas electorales pretenden inventar lo inexistente, justificar lo injustificable, excusar lo inexcusable y, como siempre, prometer y resaltar la importancia de la Costa Caribe en el concierto nacional.

Triste que la diputa promovida por el ex presidente Gaviria durante la reciente visita a Barranquilla sea sobre quién se ha olvidado menos o más de esta sufrida región. La respuesta: ¡Todos!

Ricardo Buitrago.  Barranquilla.

Qué hubo del referendo

Los seis millones de firmantes del referendo reeleccionista seguimos esperando a que el Congreso de la República se decida de una vez por todas a tramitarlo. Se supone que estamos en una democracia, en la que el pueblo puede manifestar su voluntad a través de consultas populares y sus representantes las tramitan en el Capitolio Nacional. Ignorar la voluntad popular es burlarse de la Constitución y de los electores. Cuando los candidatos necesitan votos para llegar al Congreso, se muestran como defensores del interés popular, y cuando llegan, se olvidan de sus promesas.

Alejandro Osorio V. Bogotá.

Adiós a Venezuela

Valdría la pena analizar la conveniencia de que, si Venezuela no quiere contar con nosotros como socio comercial, tendremos que prescindir de su “sociedad”. Es un hecho, en toda actividad humana, si el socio se nos muere, tendremos que buscar otro socio. Así de sencillo. No podemos echarnos a la pena pensando en que ellos son los únicos compradores en el mundo; habrá más. Tendremos que hacernos a la idea de que es imperioso diversificar el mercado: “No se deben poner todos los huevos en una misma canasta”. En cuestión comercio hay un adagio popular muy preciso que viene como el anillo al dedo en estos momentos en que Venezuela se cree necesario, que dice: “En los negocios uno no se puede casar con nadie”. Es indiscutible, están aquí cerca, pero si no existiera Venezuela, si ese territorio estuviera cubierto por el Océano Atlántico, ¿usted qué haría?

Fabio Ribero. Socorro.

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