Presiente Duque pide reactivar circular roja a jefes del Eln que están en Cuba

hace 3 horas
Por: Iván Mejía Álvarez

Ese no es el camino…

Fue como meterse en el túnel del tiempo y volver a vivir los amargos momentos de la Copa América de Venezuela. El partido contra Honduras se planteó, jugó y leyó mal, y para colmo se analizó peor por parte del técnico Jorge Luis Pinto.

Afortunadamente, dirán algunos, estos son juegos amistosos de fogueo y sirven para sacar conclusiones que deben ser aprovechadas a fondo, porque lo malo no es caerse, lo malo es no levantarse y el actual seleccionador nacional sabe bien que el camino es largo, culebrero y que los que hoy “vuelan”, mañana jugarán mal y es necesario ir teniendo siempre el plan B a la mano.

La primera cuestión a dilucidar es la siguiente: ¿Los partidos amistosos deben tenerse como base para ir viendo nuevos jugadores, probar otros funcionamientos o son juegos para ir solidificando una nómina? Si es válida la primera elección, el técnico se equivocó en la convocatoria y en la alineación, pues tener en el campo a Aquivaldo Mosquera y Ringo Amaya, que no pueden jugar contra Perú, es un grave error, en lugar de probar con la nueva pareja central y ver el funcionamiento de nuevos volantes de marca.

Si se acepta la segunda teoría, nace de inmediato otra pregunta: ¿Cuándo se les dará oportunidad a las caras nuevas, cuándo se conocerá como responden al plan B?

En lo colectivo, contra Honduras el seleccionado nacional jugó muy mal. Hacía mucho rato no se veía un funcionamiento tan errático de los centrales como el que cumplieron Perea y Aquivaldo, quienes jugaron igual a como lo vienen haciendo en sus equipos españoles: Mosquera por derecha y Perea por izquierda, cuando siempre lo habían hecho al revés en la tricolor. Lo de Mosquera fue tétrico. Los goles que le marcaron a Colombia invitan a la reflexión, sobre todo el segundo, pues se está marcando en una zona absolutamente pasiva y fueron sorprendidos por un volante que llegó desde atrás.

La tarea de los recuperadores de pelota fue paupérrima. Desconocido Carlos Sánchez, quien viene acusando un mal momento tras su lesión. Muy flojo el trabajo de Amaya en la recuperación de pelota, igual a como viene jugando en Nacional. Por el medio llegaron fácil, no hubo filtro y se careció de contención y achique de bloques.

Tampoco funcionaron los dos volantes externos de la línea de cuatro en el medio. Definitivamente Aldo Leao no funciona tirado a un costado, mientras a Totono se le vio gris y aún así fue de lo mejorcito. Además, se nota a las claras que Colombia no tiene volantes de ida y vuelta al estilo inglés, al estilo europeo, para implementar el 4-4-2. Hasta ahora ninguno de los que ha puesto Pinto, ha dado resultado. Por allí ya pasaron Anchico, Castrillón, Córdoba y otros más.

Y si los del medio fallaron en recuperación y el armado no funcionó, a los delanteros sólo les llegaron pelotazos y apenas un pase limpio de Aldo a Rentería. Claro, si los dos delanteros juegan distanciados 40 metros y ambos juegan bien de punta, no hay nexo ni conexión. Con ese módulo, los delanteros nacionales están condenados, como lo demuestran las estadísticas.

Pinto es un tipo inteligente y por muy terco y testarudo que sea, condición sine qua non para ser técnico de fútbol, sabrá sacar conclusiones del peor partido de los últimos meses de la selección. Un partido que nos devolvió en el túnel del tiempo a la Copa América. No fue goleada, pero fue horroroso como planteo, desarrollo y lectura.

Por ahí no es Jorge... A levantar las cartas y barajar de nuevo.

 

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