Por: Óscar Alarcón

España y los Borbones

Asumió el nuevo Rey de España y con él siguen los Borbones en el manejo del Estado. Las condiciones son distintas a cuando sus antepasados eran monarcas.

Hoy, según la Constitución de 1978, ellos ya no son soberanos porque la soberanía reside en el pueblo. Igual, España no es una república sino una monarquía parlamentaria, que son dos cosas totalmente distintas. En la primera, uno corre el peligro de ser elegido presidente, pero en la segunda no hay la más mínima posibilidad de ser elegido rey. Si bien en España hay presidente, éste corresponde a lo que en otros sistemas parlamentarios llaman primer ministro.

Es que cuando se trata de la Madre Patria, no sé por qué extraña circunstancia, surgen confusiones. A propósito de lo que aquí apareció hace un par de semanas, un lector sin rostro, de esos que escriben debajo de las columnas en la versión online, con una sobradez nada envidiable, me mandó a revisar mis conocimientos de historia.

Me ratifico en lo dicho y hago precisiones: cuando gobernaba la Regeneración, don Carlos Holguín se codeaba en Europa con lo más granado de la aristocracia. Llegó como embajador en Londres y a finales de 1880 conoció en París a la reina Isabel II de España, madre de Alfonso XII de Borbón. Los dos fueron padrinos del hijo menor del ingeniero francés Ferdinand de Lesseps, constructor del canal de Suez e iniciador de las obras del canal de Panamá. Después el presidente Núñez lo nombró embajador en España para reanudar las relaciones con esa nación y presentó credenciales ante el rey Alfonso XII el 9 de febrero de 1881. ¿Dónde está el “menudo revoltillo” del que habló el señor Alarcón?

Quien debería revisar sus conocimientos es el troll, como se llama en la prensa a quienes emplean esos espacios para provocar, armar bronca y difamar. Que estudie, porque, como diría García Márquez, confunde el culo con las témporas.

 

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