Espiar y expiar

No me quiero resistir a la oportunidad de "corregir" cariñosamente a mi querido diario El Espectador, que en su último editorial, al referirse al tema de más actualidad que tenemos en los inicios de este inesperado nuevo gobierno, escribe sobre las "chuzadas" del DAS:

 “Cualquiera sabe que los detectives del DAS no gastaron sus domingos y tardes libres expiando (sic) a la Corte Suprema por iniciativa propia”.

Según el dogma católico, el alma del creyente expía sus pecados en el purgatorio mientras está disponible la reserva en ese hotel de “n” estrellas que es el cielo. Pero las mataharis o “beldades del DAS” espiaron las supuestas verdades de la Corte a través de los mecanismos y añagazas delictuosas que con tanto valor ustedes develan y reiteran.

Miguel Enrique Quiñones Grillo. Bogotá.

Con técnico

El partido en el estadio Monumental de River debe dejar mucho más que una goleada. Argentina ganó bien, tocó, convenció y se dio el lujo de darse una exhibición ante el campeón del mundo. Pero lo más importante es que esta selección, con un verdadero técnico, abrió un camino, un sendero; que es largo pero invita a soñar, muestra señales de vida hacia una nueva etapa y sana las cicatrices de Sudáfrica. Aplausos para Sergio Batista, técnico actual de la albiceleste, porque demostró jerarquía y mesura en un compromiso donde su selección jugó como si fuese la final del Mundial. Son sólo cuatro los jugadores distintos en comparación con la que fue a Sudáfrica, y sólo uno fue titular; entonces ¿por qué esta Argentina sí gana, golea y gusta? ¿Por qué esta defensa sí se ve ordenada? ¿Por qué se recuperan tantos balones en la mitad de la cancha y se toca mucho más? Sencillamente porque ahora sí tiene un técnico, un director, alguien que sabe empezar un proceso y llevarlo de la mano. Batista ya lo había hecho antes. La selección juvenil (sub-23) se coronó campeona y recibió la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Pekín en 2008. Un proceso exitoso, con jugadores de la talla de Messi, Agüero, Di María, Romero y Banega, una de las figuras del choque ante España. Por eso es clave no sólo quedarse con el resultado, sino con el proceso.

Fue un partido amistoso, es cierto. Pero España cayó por un resultado histórico. Sí, tanto para la Selección Argentina que nunca le hizo tantos goles a España, como para los muchachos de Vicente del Bosque que sufrieron la goleada más abultada de los últimos 20 años.

Ovación para esta selección argentina, para Messi, para Tévez, para Higuaín. Fueron 90 y pico de minutos sanadores. Claro que sirve. Da placer. Vale disfrutar el mientras, hasta ver si se logra el todo. Sólo esperamos que no triunfe el ego argentino y cometan el error de poner a un “dios” de director técnico; esperamos que le den continuidad a un proceso como el de Batista. Se lo merece.

 Alfredo Bonilla S.  Buenos Aires.

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