Por: Hernán González Rodríguez

Estado de Bienestar

El Estado de Bienestar —EB— se define como el conjunto de instituciones estatales proveedoras de políticas sociales dirigidas a mejorar las condiciones de vida, a proteger a los ciudadanos ante los riesgos del ciclo vital y a procurar la igualdad de oportunidades para los habitantes.   

Tras los sufrimientos ocasionados a la población por la Segunda Guerra Mundial, surge lo que los autores que citaremos al final de esta nota llaman las Tres Edades del Bienestar, a saber: Edad de Oro, 1945-1975; Edad de Plata, 1976-2006; Edad de Bronce 2007-¿?.

Durante la Edad de Oro se ocupó el EB de los “viejos riesgos sociales” —ancianidad, discapacidad, desempleo y salud— y los países europeos les canalizaron a estos riesgos entre el 25% y el 33% de sus respectivos PIB.

Tras la crisis del petróleo en 1975, entraron los países europeos en una era de austeridad permanente, la Edad de Plata, y comenzaron a enfrentar “nuevos riesgos sociales” —la competencia de otros países por medio de la globalización, la inversión de las pirámides de edad, la automatización de procesos—  y tuvieron que reducir en 10% los viejos riesgos sociales para atender los nuevos, por la vía de reducirles los impuestos a las empresas.

A partir de la crisis mundial de 2007 hasta nuestros días comienza la Edad de Bronce del EB en los países que lo practicaban, cuando se dan cuenta de que los niveles generosos de protección social obstaculizan la competitividad en el contexto de la globalización, lo mismo que los elevados impuestos, el inminente problema de los mayores de 60 años, quienes representarán entre el 25% y el 30% de la población en 2020 y, por último, la competencia de miles de refugiados.

Las exageraciones del EB comienzan a ser las culpables de la propia crisis y del desempleo. Se les evapora su soñada Edad del Ocio, donde millones de habitantes disfrutarían de la vida sin trabajar. Las competencias violentas, tanto leales como desleales, les dificultan la generosidad y la solidaridad. La respuesta la lidera Suecia con su “bienestar a cambio de trabajo”. Recortan las prestaciones sociales en cuantía y en duración. Retrasan la edad de jubilación, aumentan el número de años para poder cobrar el 100% y crean incentivos para el jubilado que labore.

Y la Unión Europea aprueba, entre tanto, su plan Europa 2020:

1. Empleo para los individuos entre los 20 y los 64 años. 2. El 3% de sus PIB será invertido en investigación y desarrollo.  3. El abandono escolar no podrá superar el 10% y el 40% de los adultos deberán poseer un título universitario.  4. Sacarán de la pobreza a 20 millones de ciudadanos.  5. En 2020 tendrán 20% menos gases de efecto invernadero, contarán con 20% más de energías renovables y habrán mejorado en otro 20% la eficiencia energética.

* La guía de este artículo fue el libreto titulado: Sistemas de bienestar europeos tras la crisis económica de 2007. Publicado por Luis Moreno, Eloísa del Pinto, Pau Marí-Klove, Francisco Javier Moreno-Fuentes. 

Buscar columnista