Por: Nicolás Uribe Rueda

Estado posibilitador

Volví a leer esta semana Reinventar el Estado del Bienestar, escrito por Mauricio Rojas, un chileno exilado en Suecia,...

Volví a leer esta semana Reinventar el Estado del Bienestar, escrito por Mauricio Rojas, un chileno exilado en Suecia, quien habiendo servido a las ideas de la izquierda revolucionaria en su juventud, pudo luego desprenderse de ellas para convertirse en un gran defensor de la libertad y en un experto en la tarea de presentar con sencillez y defender con entusiasmo el complejo proceso de reformas que experimentó Suecia al abandonar el más radical ejemplo del famoso modelo de Estado Bienestar.


En su libro, Rojas narra la forma en la que Suecia pasó de ser uno de los países más prósperos de Europa hasta la década de los sesenta, para luego convertirse en un país inviable económicamente a principios de los noventa por la profundización del modelo socialdemócrata. Era de tal magnitud el tamaño del Estado y su nivel de intervención que parte del proyecto político consistía no sólo en lograr la socialización de los ingresos, sino también en controlar el consumo, al pensar que aquello que los ciudadanos hicieran con su dinero no resultaba socialmente indiferente. Luego de casi tres décadas de radical intervención estatal, la carga tributaria sueca en 1990 era superior en un 54% a la del promedio de la OCDE y un 93% más alta que la de Estados Unidos. El 35% de los empleos los creaba el sector oficial impulsado por un gasto público desbordado e ineficiente. Aunque se garantizaba un relativo nivel de bienestar, los ciudadanos habían quedado atrapados en un molde institucional políticamente definido que determinaba su vida y su futuro, en aras del logro de una sociedad igualitaria que castigaba el motor de la iniciativa privada y el esfuerzo individual. Pero el déficit, el desempleo y la incapacidad de sostener costosísimos servicios sociales, entre otras cosas, hicieron necesario que los suecos replantearan hacia adentro su modelo de bienestar.


Y de esta forma surge el Estado posibilitador, un modelo político intermedio entre el Estado subsidiario, en el cual el mercado es el agente principal del bienestar social, y el estado benefactor, en donde el Estado es el gran protagonista. La clave del “nuevo modelo sueco” no está en el desconocimiento de las obligaciones del Estado con el individuo, sino en la participación del sector privado para su materialización: se hace compatible el cumplimiento de las responsabilidades públicas con las bondades e incentivos positivos que crea la libertad de empresa y de elección de los ciudadanos. Por cuenta de sus reformas, Suecia no sólo superó la crisis, sino que tiene envidiables clasificaciones de competitividad y libertad económica y cuenta con sobresalientes indicadores sociales y económicos.


El Estado posibilitador que describe Rojas es sin duda una fuente interesante de experiencias para países como el nuestro, que con frecuencia se enfrascan en discusiones dogmáticas y se olvidan de que la prioridad es superar las necesidades. Es un libro corto y contundente, que seguramente ha decepcionado a uno que otro mamerto latinoamericano e inspirado a algunos reformistas, que no perecen como aquellos en la lucha entre taras ideológicas, sino que son capaces de darlo todo por la transformación de las sociedades.


@NicolasUribe

 

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