Por: Columnista invitado

Esto es paso a paso

Colombia debutó en Brasil 2014 en un partido que bien merece un análisis, sobre todo por lo que viene.

Grecia fue un rival complicado, que tuvo en el árbitro estadounidense Mark Geiger a un cómplice que le permitió el juego fuerte y, por momentos, malintencionado. La selección, por su parte, tuvo el talento y la inteligencia necesarias para no entrar en esa dinámica y ganó el partido respetando un estilo de gambeta, toque y juego colectivo.

Hubo desajustes, por supuesto, pero los altibajos son parte del juego y un buen equipo es el que sabe sobreponerse a ellos. En ello fue fundamental el portero David Ospina, quien estuvo preciso en sus intervenciones en momentos definitivos del encuentro. Es que bien lo decía el ‘profe’ Alfaro en la transmisión de Gol Caracol: “Cuando en un equipo hay siete u ocho jugadores en nivel superlativo todo fluye”, y ese es el caso de esta Colombia que está en Brasil, en donde son varios los que llegaron a la Copa en un momento “dulce”, comenzando por el arquero.

El 3-0 se trata, por supuesto, de una victoria para ilusionarse con que el equipo de José Pékerman jugará más de tres partidos en esta Copa Mundo, lo que de por sí es el objetivo de todos, ya que Colombia sólo ha jugado cuatro partidos en una Copa, la de Italia 90, y en las otras tres nos quedamos en la fase de grupos, pero ya lo dijo el técnico al final del encuentro: “Acá no se ganó nada, hay que pensar ya en Costa de Marfil”.

Porque contra los africanos, que supieron darle vuelta a Japón mostrando que tienen potencia física, trabajo de equipo e inteligencia para sobreponerse a sus errores defensivos, será el partido definitivo.

El 19 en Brasilia, en el estadio Mané Garrincha, será una nueva historia la que debemos construir con trabajo y esfuerzo, pues creer que este buen 3-0 sobre Grecia nos tiene al otro lado es un error que perfectamente puede costarnos. Si logramos superar ese escollo podremos decir que estamos clasificados, antes no. Y de ahí en adelante todo será ganancia para Colombia.

 

* Javier Hernández Bonett

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de %2

Memoria

Los mendigos del mar

Asesinato de un periodista

Bolsonaro: tan lejos, tan cerca