Por: Luis Fernando Montoya

Estructura

“Los cielos nunca ayudan al hombre que no quiere actuar”: Sófocles.

Los dos equipos históricos del fútbol bogotano, Millonarios e Independiente Santa Fe, hace muchos años que no alcanzan algo deportivamente grande para ellos y para la capital de nuestro país.

Creo que es hora de que se analice la situación desde el punto de vista estructural, es decir, la disposición y el orden de las partes dentro de un todo. Según lo anterior, es importante ver cómo se está trabajando en la Liga de Fútbol de Bogotá y en los dos equipos en mención.

Considero que es importante que se tenga más en cuenta al jugador de origen bogotano con el objetivo de interiorizar el sentido de pertenencia por la ciudad y por sus equipos. También es básico mirar hacia los torneos juveniles y el torneo del barrio Olaya para encontrar a dichos jugadores.

La circunstancia exige que debe haber un cambio radical de estructura en ambos equipos, porque sería la mejor manera de que pudieran encontrar nuevos horizontes; es hora también de revisar el plan estratégico que cada institución tiene para saber qué desea, para dónde va, qué necesita y de acuerdo con eso seleccionar el perfil del técnico y el perfil del jugador, es decir, es una invitación a empezar de cero. Lo anterior requiere tiempo, pero como lo he dicho en varias oportunidades e incluso lo pongo en práctica en mi proceso de recuperación: lento pero seguro.

El perfil del jugador: que inicialmente sea bogotano, luego de otra región o país, pero que tenga mentalidad fuerte para jugar bajo presión y para triunfar, capacidad de adaptación para jugar en la altura, que haga equipo, que no se le pague más de lo pactado, disponibilidad para vivir buen tiempo concentrado, interiorizar el sentido de pertenencia por el equipo, espíritu de sacrificio y poner su riqueza futbolística al servicio del club y acatamiento a las órdenes y a la autoridad.

Recomendaría que en este nuevo proceso, fuera de todas las evaluaciones médicas, físicas y nutricionales, se hiciera una evaluación psicológica apuntando a las “condiciones motivacionales internas” de cada jugador.

Perfil del dirigente: unas personas de un alto nivel gerencial, con intereses marcados por el equipo por encima del personal, hombres del fútbol y seriamente comprometidos con los objetivos del equipo. En el orden personal que mantengan excelentes relaciones con su entorno y cumplidores con todas las obligaciones relacionadas con el club.

Perfil del técnico: que esté actualizado en los quehaceres del fútbol, excelente manejo de grupo, credibilidad entre los jugadores y que esté dispuesto a llevar a cabo su proyecto del trabajo hasta el final.

 

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