Por: Iván Mejía Álvarez

Eureka

Vaya sorpresa: esos estadios pletóricos de aficionados, en una jornada en la que no había grandes clásicos pero algunos equipos concitaron en su primera presentación en casa la atención de la gente, al punto que se vio una de las fechas de mejor ingreso de público en los últimos meses.

Claro, la hinchada de Cúcuta volvió al General Santander y confirmó lo que siempre se ha dicho: es una de las buenas aficiones del país. 60.000 espectadores en dos fechas en condición de local se encargan de ratificarlo. En la capital nortesantandereana solo esperan una señita, una muestra, de que tienen un equipo competitivo, y arrancan a seguirlo y a paladearlo, desde las épocas en que el vetusto estadio se llenaba en las grandes jornadas con los uruguayos.

Cúcuta no tiene un gran equipo, pero al principio podrá sortear el campeonato y hacer ilusionar a su gente. No olvidar que es una nómina de la B, apenas reforzadita, y el futuro se encargará de ubicarlo en su sitio.

En cambio los 35 mil del Júnior obedecen a que el público en Barranquilla tiene una gran predisposición para creer en esta nueva versión que comanda un hijo dilecto de la casa, Alexis Mendoza, al cual parecen encomendarse los espíritus curramberos.

Ojalá la llegada del Carnaval no destape el peligroso frasco de la indisciplina y los jugadores entiendan que están para jugar al fútbol y no para la rumba. A Júnior le sobra talento en el medio y con la base de mucho armado. Macnelly-Vladimir-Ortega y Jarlan pueden llegar a construir un equipo generoso en el manejo de la pelota, pero con poca vocación defensiva. Un solo volante de marca en esa enorme amplitud del Metropolitano puede ser un suicidio en ciertos partidos.

También la hinchada de Millonarios se volcó a El Campín para calibrar su equipo y en general salió satisfecha por lo que vio. Insúa es generoso en el pase, pero tendrán que dosificarlo un poco en la parte física, pues no parece aguantar el trote de 90 minutos cada tres días. Es un poco el caso de Ómar Pérez en Santa Fe, listo a desparramar su talento pero también con precarias condiciones físicas para saturarlo de minutos. Reyna luce en un buen momento como acompañante y el chico Agudelo con sus dos goles pide pista de titular. Qué lindo servicio de Insúa, con un taconazo magistral, para el primer tanto. Es temprano para aventurarse, pero las primeras pinceladas del nuevo Millos dejaron buena sensación.

Lo mejor de todo, es el retorno del público a los estadios. Por favor, que los mequetrefes de las barras no espanten al público sano que quiere ver fútbol.

 

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