Por: Gonzalo Silva Rivas

Excelencia hotelera

La inversión en infraestructura hotelera en Colombia ha tenido un despegue considerable durante los últimos años gracias a una suma de factores entre los que repuntan los incentivos fiscales y el aumento del turismo extranjero. La imagen que se percibe del país en el exterior, diferente a la que por lustros nos mostró cargando el lastre de la violencia, lo perfilan como un lugar atractivo y de crecimiento sostenido, nueva cara de la moneda que ha facilitado la aparición de inversionistas extranjeros y nacionales.


Desde 2004 se han construido más de 15 mil nuevas habitaciones, muchas de ellas de la mano de prestigiosas cadenas hoteleras internacionales que irrumpieron en las principales ciudades y han puesto un punto alto en materia de calidad de servicios. Como parte del “boom” y para facilitarle herramientas que le permitan a la hotelería nacional enfrentar con éxito las exigencias del mercado, Cotelco suscribió un convenio con el BID para abrir una línea de crédito dirigida a la construcción, refacción y ampliación de establecimientos hoteleros.
 


El convenio, celebrado a través de la Cooperación Internacional de Inversiones, es el primero que el BID realiza con un gremio privado en Colombia y será lanzado el 15 de septiembre próximo con una fase inicial de consultoría y diagnóstico. Los empresarios podrán disponer de recursos frescos, sin topes en su cuantía ni límites de tiempo, con bajas tasas de interés.


El crecimiento de la infraestructura física correría paralelo a mayores controles en los niveles de profesionalidad hotelera. El presidente de Cotelco, Juan Eduardo Correa, trae la propuesta de montar una entidad semejante al Instituto para la Calidad Turística Española, la entidad más importante en certificación de sistemas de calidad turística. La idea será planteada al Ministerio de Industria, Comercio y Turismo y su esencia es implementar una estructura semejante para todo el sector. El instituto español otorga el sello de calidad “Q” a establecimientos turísticos previa estricta auditoría sobre su fiabilidad.


En la actualidad la calificación de calidad en Colombia se mide en estrellas para los hoteles, tenedores para los restaurantes y certificaciones para las agencias de viajes. La eventual consideración de una marca semejante a la “Q”, especie de certificación ISO Icontec, a la que cada establecimiento podría acceder voluntariamente, validaría prestigio y excelencia en el servicio con elementos diferenciadores y competitivos para beneficio del usuario.


Un escenario semejante obligaría a las empresas turísticas a asumir procesos de gestión de calidad para sobrevivir en el mercado asegurando fidelidad de los usuarios. La inmutable teoría de cliente satisfecho…


gsilvarivas@gmail.com
 

 

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