¿Cómo hacer para que el mandato anticorrupción no quede en el aire?

hace 1 hora
Por: José Roberto Acosta

¿Expectativas infladas?

A pesar de que la semana pasada Moody’s mejoró de estable a positivo el panorama de la deuda pública de Colombia y esta semana se vencieron cerca de cinco billones de pesos en TES...

A pesar de que la semana pasada Moody’s mejoró de estable a positivo el panorama de la deuda pública de Colombia y esta semana se vencieron cerca de cinco billones de pesos en TES, irrigando gran liquidez, los precios de éstos en el mercado no mejoraron sustancialmente, evidenciando un temor a estar en niveles no sostenibles en el largo plazo. Sin embargo, hay quienes consideran que por tasa real, es decir, descontando la inflación, los TES son aún muy atractivos y tienen espacio para seguir valorizándose, ya que, históricamente, han estado a sólo 2.5% de tasa real, mientras en la actualidad dicho margen casi supera el 5%. Creo que si la expectativa de crecimiento económico para este año es cercana al 5% real y hacia delante el PIB se espera que siga creciendo cerca del 4%, es poco razonable esperar que los TES paguen por debajo de ese nivel y, además, con crecimiento robusto, las expectativas de inflación pueden empezar a subir ante el cierre de la brecha negativa del producto, en la medida en que el crecimiento observado se parezca al crecimiento potencial de nuestra economía.

Por el lado del dólar, la tímida medida del Banco de la República y la creencia casi religiosa del Ministro de Hacienda en la sabiduría de los mercados para definir precios y por ende de la inutilidad de mayor intervención estatal en este mercado, seguirá empujando el precio de la divisa gringa por debajo de los $1.800 la próxima semana, favoreciendo a mediano plazo el guarismo de inflación pero afectando la creación de empleo y la capacidad de exportadores no tradicionales que después de perder a Venezuela aún les falta mucho para consolidar mercados diferentes.

Colombia pasa por una gran bonanza de flujo de capitales, en un entorno internacional que favorece monedas distintas al dólar, una inflación bajo control y un crecimiento jalonado por gasto público e inversión extranjera, pero se corre el riesgo de que la euforia desemboque en parálisis debido a un tasa de cambio revaluada y poco competitiva, que acabe con sectores fuera del auge pero con gran impacto en empleo. Por lo anterior, mientras pasan la Ley de Regalías y la Ley de Regla Fiscal, ¿qué se piensa hacer?

 

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