Por: Julio César Londoño

Falcao, Neymar y Fernando Londoño

Nos la volvió a hacer Venezuela.

Le ganó 1-0 a Colombia en la Copa América con una combinación precisa de orden táctico, despliegue físico, “zapato” y talento (Guerra, Rondón, Cíchero, Arango…). Para completar, los colombianos jugaron horrible, parecían rodillones intelectuales.

Luego vino el partido contra Brasil y nuestros gusanos volaron cual mariposas, encuellaron a los a tetracampeones en los primeros 45, soportaron las patadas de Fernandinho, Daniel Alves y otras guadañas industriales, sortearon con solvencia el asedio del segundo tiempo, eclipsaron al divo-genio Neymar, se sacaron el clavo de la Copa Mundo y escribieron, de la mano de “La Roca”, Sánchez, un capítulo perfectamente esférico de la historia del fútbol colombiano (1-0).

Para destacar, de lo visto hasta ahora, el vibrante Chile-México (3-3), una hazaña de la selección B azteca.

Para lamentar, la decisión de la Fifa Nostra en el caso Neymar. Reducirle a una las dos bien ganadas fechas de suspensión al astro gamberro, crea un precedente francamente excremental, como diría el protomacho Boby Gerlein. Quedamos todos avisados: hay un tratamiento tierno para figuras como Neymar y Vidal, y otro, serio y severo, para el resto de los mortales.

Colombia se juega la vida el domingo ante Perú, una Selección que mantuvo el 1-1 frente a Brasil hasta el minuto 92, cuando su valla fue vencida por Douglas Costa. Con el dolor del alma, yo dejaría en la banca a Falcao y pondría a Jackson Martínez. Nadie entiende por qué insiste Pékerman con un jugador que nunca recuperó su nivel luego de la lesión de rodilla en enero de 2014. Desde entonces, “El Tigre” no volvió a rugir, si descontamos los goles anotados en partidos amistosos contra dos selecciones asiáticas cuyos nombres se me escapan y famosas ambas por la fortaleza de sus equipos de rayuela. La tesis de que Louis van Gaal le tiene ojeriza y es el responsable de su eclipse, parece un comentario de una tía del jugador. A pesar del bajo rendimiento de Falcao en los últimos doce meses, Pékerman no ha puesto ni un minuto en esta Copa a Jackson, el goleador de la liga portuguesa con el Oporto y el segundo anotador de Colombia en la Copa Mundo de 2014.

Sin hacer caso de las razones de este perito en gerundios, Pékerman se morirá con Falcao, el goleador histórico de la Selección, el que fuera considerado el mejor 9 del mundo en 2013, y Mourinho se lo lleva ahora para el Chelsea, el campeón de la Liga Inglesa. Allá jugará junto a Diego Costa, con el que formó una llave letal en el Atlético de Madrid; con cuatro titulares de la Selección Brasil: el marcador Filipe Luis, los volantes William Borges, Ramíres Santos y Óscar dos Santos; con el guardameta belga Thibaut Curtois y con una de las gambetas más rápidas del mundo, Juan Guillermo Cuadrado. En suma, Falcao jugará con la tercera nómina más talentosa del mundo. Ojalá le vaya muy bien. Yo seré el primero en celebrarlo.

P.D.: Repudio general han provocado las acusaciones gravísimas y sin fundamento alguno de Fernando Londoño Hoyos contra personas de la talla moral y profesional de Enrique Santos Calderón y el general Óscar Naranjo. El portal Las2orillas debería botar a la calle a este señor (llamémoslo así) como ya lo hicieron El Tiempo y El País, y la SIP debería inhabilitarlo por 15 años, como hizo la Procuraduría, y la Academia de la Lengua tiene que ponerlo como ejemplo de sintaxis torpe y retórica apolillada, y los colombianos de bien debemos despreciarlo para siempre, como los empleados de Ecopetrol, a quienes les robó 145 millones de acciones de la empresa.
 

 

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